Fuente: El Sol de México/ Mario Alavez

  • El tren transitará del motor de diésel al eléctrico para aumentar la velocidad, por lo que será necesario colocar líneas eléctricas

El proyecto del Tren Transístmico pretende que a futuro, el ferrocarril que unirá los puertos de Coatzacoalcos, en Veracruz, con Salina Cruz, en Oaxaca, sea de alta velocidad .

El recorrido entre los dos puertos sería en un lapso de tres horas. Según un documento publicado por el Centro de Estudios Sociales y Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados, el objetivo es crear un polo de desarrollo en la región del sur-sureste del país , a través de la modernización para que las vías ferroviarias tengan las condiciones necesarias para un Tren de Alta Velocidad (TAV), que podría desarrollar velocidades de hasta 250 kilómetros por hora.

Estos proyectos ya funcionan en otras partes del mundo, como China, Japón, Alemania, Francia, Corea del Sur, Italia, Turquía, Austria y Arabia Saudita, entre otros, con ferrocarriles que corren a velocidades máximas de 200 a 350 kilómetros por hora.

El estudio detalla que el remozamiento de la infraestructura ferroviaria es la primera de tres etapas para estimular el crecimiento económico en la región del Istmo de Tehuantepec.

Este análisis señala que las empresas navieras podrán conectar las mercancías en un lapso de tres horas, a través de ese corredor, en comparación con las ocho horas que tardan en el Canal de Panamá, a lo que se suma un tiempo de espera de 15 días.

El tren transitará del motor de diésel al eléctrico para incrementar la velocidad, pues son más ligeros y menos costosos. Además, la máquina deberá tener doble vía pues el objetivo final es que funcione como un medio de carga y de pasajeros.

“Al final de la primera etapa del proyecto el tren de carga tendrá una capacidad para transportar 300 mil toneladas al día. El tren eléctrico estará equipado con tecnología de última generación”, señala el documento.

Para el funcionamiento del TAV será necesario colocar líneas eléctricas en toda la vía, así como una red de fibra óptica que transmita los datos en tiempo real del recorrido del tren, con el objetivo de controlar las velocidades máximas en cada tramo y reducir al mínimo el riesgo de fallos en un tren que puede viajar a un ritmo similar al de un avión comercial.

Uno de los objetivos del Presidente de México con el desarrollo del Istmo de Tehuantepec es mejorar la economía de la zona y reducir la migración hacia Estados Unidos, a través de la generación de empleo y la instalación de empresas en esa región.

Para ello, la segunda etapa del desarrollo del Istmo incluye la mejora de los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz, el desarrollo de la infraestructura en los puntos intermedios y un régimen fiscal preferente para las empresas que se queden en la región.

A mediados de 2019, el gobierno de Querétaro anunció su intención de revivir el proyecto del tren de alta velocidad que conectaría a esa entidad con la capital de país, cuyo contrato fue cancelada en 2015 a una empresa china que había ganado la licitación.