Fuente: El Economista/ Miguel Hernández

Héctor Sánchez Morales, presidente local de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), indicó que los 300 socios tienen que hacer un replanteamiento para no estar solo esperanzados a las acciones de gobierno, porque todo apunta a que el inicio de año será de incertidumbre, por el riesgo latente de un rebrote del virus.

El sector de la construcción poblano ve complicado que la obra pública sea una prioridad en el 2021, al prever que se destinen más recursos por las autoridades para combatir la pandemia de Covid-19, por lo que tendrán que buscar invertir en proyectos privados.

Héctor Sánchez Morales, presidente local de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), indicó que los 300 socios tienen que hacer un replanteamiento para no estar solo esperanzados a las acciones de gobierno, porque todo apunta a que el inicio de año será de incertidumbre, por el riesgo latente de un rebrote del virus.

En este tenor, dijo que no está en primera instancia la recuperación de 7,000 empleos perdidos, ya que, desde la reactivación, el 7 de agosto, las empresas han venido trabajando al 30% de capacidad y eso impide que puedan terminar las obras que traían desde principios del presente año, las cuales se frenaron de abril a julio pasado, por el confinamiento obligatorio que ordenaron las autoridades para inhibir los contagios.

Reconoció que hay preocupación entre los empresarios porque hubo un tiempo perdido al no licitarse la cantidad de obras anunciadas por autoridades estatales en el presente año a raíz de la pandemia, lo cual han tratado de solventar como sector con proyectos privados, los cuales son nuevos fraccionamientos, plazas comerciales, edificios de oficinas y reúso de edificios antiguos para departamentos.

Indicó que la otra alternativa es salir a otros estados, pero el panorama con la emergencia sanitaria no es tan distinto al de Puebla, por lo que tienen que generar opciones de trabajo propio y eso lo pueden hacer en el rubro privado con proyectos.

Salir a otros estados

No obstante, Sánchez Morales puntualizó que sí habrá quienes busquen ir a otras partes de la República Mexicana para participar como subcontratistas en algunos trabajos especiales.

Destacó que el 70% de socios están certificados en algún tipo de trabajo, lo cual no ocurre en otros estados y eso les puede abrir rápido las puertas como en otros años, cuando eran requeridos por empresas que ganaban grandes proyectos de infraestructura.

“Aguantamos mucho tiempo inactivos, pero tenemos personal, maquinaria y deudas que pagar, por eso hay que acelerar el paso en las condiciones de la “nueva normalidad con proyectos propios”, ahondó.

El dirigente de la CMIC insistió que es mejor prevenir y buscar trabajar por su cuenta, por ello algunos de sus socios están elaborando proyectos para salir adelante en este periodo que también ha llevado a micro y pequeños constructores a la quiebra, sin decir cuántos, y otros están en números rojos.

La administración estatal encabezada por Miguel Barbosa Huerta, contempló para este año un plan de obras por 4,000 millones pesos, enfocados en proyectos de carreteras para agilizar las actividades logísticas, nuevas escuelas y fortalecer la infraestructura hospitalaria.

El sector constructor concentra 60% de la actividad en la obra pública y el resto en proyectos privados, aunque en el 2019 hubo una disminución de proyectos gubernamentales debido a la situación económica que vivió el país en ese año y que llevó a la tardía publicación de licitaciones hasta abril, cuando en febrero esperaban arrancar trabajos.