Fuente: Nallely Hernández

Para la industria de la construcción, que representa más de 6 por ciento del Producto Interno Bruto del País, las medidas anunciadas por el Presidente Andrés Manuel López Obrador se quedan cortas para los requerimientos de las pequeñas y medianas empresas del sector e incluso las deja de lado pese a seguir grandes proyectos.

Eduardo Ramírez, presidente nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), cuestionó que pese al anuncio de la continuidad de mega obras como el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía, así como las sucursales del Banco del Bienestar, no se contempla a empresas constructoras privadas.

“Sentimos que faltó apoyo a las empresas que representamos. No hay un apoyo contundente”, aseguró.

“Que se hubiera dicho que esas 2 mil 700 sucursales del Banco del Bienestar, que se habló que las va a hacer el Ejército, se dijera que las van a hacer 2 mil 700 micro empresas hubiera sido un respiro muy importante, porque se iba a generar empleo”.

Por otra parte, para los empresarios sigue en duda la clasificación de la industria como actividad esencial, pues la decisión se está tomando a nivel estatal e incluso contrasta la continuidad de mega proyectos y suspensión de obras privadas.

“Si escuchas el informe, y te dicen que sigue el aeropuerto, sigue Dos Bocas, sigue el Tren, cómo puedes interpretar si la construcción es esencial o no”, cuestionó.

Para el representante de cerca de 12 mil constructoras, más de 96 por ciento mipymes, consideró que se esperaban más respuestas y un plan concreto de parte del Ejecutivo para afrontar el impacto económico por el Covid-19, sin embargo, no fue así.

“Esperábamos respuesta a lo que hemos estado poniendo sobre la mesa para apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas, que son las más comprometidas en este momento, lo que nos ocupa es el personal, primero las condiciones de salud en las obras, segundo esperaríamos algún tipo de apoyo para esas empresas que tienen detenidas las operaciones”, acotó.

El titular de los constructores señaló que de no presentarse una solución rápida se presentará un problema grave porque las empresas tendrán que cerrar y despedir a los trabajadores, pues para las empresas pequeñas es complicado tener liquidez adicional al pago de trabajadores e insumos.

Para la Cámara, los apoyos anunciados pudieron haberse delineado sobre todo por medio de financiamiento por medio de Nafinsa, debido a que a muchas empresas les cuesta trabajo obtener créditos por un tema de rentabilidad, sin embargo tiene alto impacto por la generación de empleos.

Además, opinó Ramírez Leal, también se pudo apoyar a las empresas de la construcción, y mipymes en general, en el diferimiento del pago de cuotas obrero-patronales e impuestos.

“Sólo diferir fechas, no condonar nada, para que el poco recurso que tengas las mipymes lo utilicen para sobrevivir”, exhortó Ramírez Leal.

El directivo puntualizó que al momento desconocen medidas adicionales a las anunciadas por el Presidente López Obrador. López Obrador.