Fuente: El Universal/ Alberto López

  • Con esta inversión inicial se estima rehabilitar 63 km de vía que van de Oaxaca a Veracruz

Con una inversión de casi 363 millones de pesos, el gobierno federal planea rehabilitar 63 kilómetros de la línea ferroviaria entre Veracruz y Oaxaca. La obra, que forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, tardará en ejecutarse tres años, una vez que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Ambientales (Semarnat) apruebe los estudios de impacto ambiental.

En términos generales, el proceso de rehabilitación en el tramo de las localidades de Medias Aguas, Veracruz, a Tolosita, Oaxaca, consiste en el cambio de rieles, reparación de puentes y retiro de construcciones que invaden el derecho de la vía, entre otras.

Dicha información está contenida en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que presentó ante la Semarnat la empresa de participación estatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec.

Serán cambiados 3 mil 231 durmientes en el tramo. De ese total, mil 495 son de madera y mil 736 de concreto.

En el estudio se consigna la necesidad de recticar 32 curvas en 63 kilómetros que conforman el tramo de Medias Aguas a Tolosita. Este plan tiene el propósito de reducir riesgos y aumentar la velocidad del ferrocarril, como parte del megaproyecto para el desarrollo integral del Istmo.

Según el documento, desde la perspectiva ambiental, “el proyecto ferroviario es positivo porque las afectaciones a la vegetación serán mínimas, no afectará el ujo hidrológico y tampoco a la biodiversidad de la zona”. Además, asegura que las escasas afectaciones serán mitigadas o reducidas.

Asimismo, menciona que para la ejecución de los programas ambientales, como el rescate de la fauna, se dispone de un millón 240 mil pesos aplicables en el periodo de rehabilitación, el cual durará tres años a partir de que la Semarnat apruebe la Manifestación de Impacto Ambiental en ese tramo, donde serán cambiados 3 mil 231 durmientes en el tramo de Medias Aguas a Tolosita.

Se sustituirán 6 mil 285 tramos de rieles dañados, de un total de 124 mil que existen en esa parte.

De ese total, mil 495 son de madera y mil 736 de concreto, además se sustituirán 6 mil 285 tramos de rieles dañados, de un total de 124 mil que existen en ese tramo.

Para el coordinador regional del Comité Nacional para la Defensa de los Chimalapas, Miguel Ángel García Aguirre, que integra la campaña El Istmo es Nuestro —que se opone al Corredor Interoceánico del Istmo—, el inicio de la rehabilitación de ese tramo de 63 kilómetros podría ser sólo un señuelo para “engatusar a las poblaciones”.

“El Corredor Interoceánico se reconoce en el documento y lo han conrmado los funcionarios federales. Es un proyecto multinacional que tiene el propósito de atraer mercancía que se mueve por el Canal de Panamá y de construir unos 10 parques industriales en la franja transístmica y modernizar los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos”, recuerda García.

Este plan tiene el propósito principal de reducir riesgos yaumentar la velocidad del ferrocarril.

“Las comunidades no tienen la suciente información sobre el proyecto y por eso demandamos que las autoridades convoquen a foros y debates con especialistas en derechos humanos, medio ambiente y desarrollo económico”, comentó. Según el estudio que presentó el FIT, con fecha de enero de este año, ante la Semarnat, la rehabilitación entre Medias Aguas y Tolosita beneciará a unos 7 mil habitantes de los municipios de Sayula de Alemán y Jesús Carranza, de Veracruz, y a Matías Romero, Oaxaca, cabecera de Tolosita.

EL UNIVERSAL Oaxaca