Fuente: Reporte Indigo/ Eduardo Buendia

  • La infraestructura es un sector fundamental para la creación de puestos de trabajo en el país, es por ello que la inversión pública debe se una prioridad para hacer frente a la crisis económica y la pérdida de miles de plazas laborales

La infraestructura representa 6.8 millones de plazas laborales directas y 2.8 millones de indirectas, de acuerdo con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC). Por esa razón, es indispensable incrementar la inversión en este rubro para fortalecerlo y hacer frente a la pérdida de empleos provocada por la pandemia de COVID-19.

En un encuentro virtual realizado en septiembre, Arturo Herrera, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, informó que hubo una pérdida de 270 mil empleos en el sector de la construcción de los cuales ya se habían recuperado 180 mil.

Por su parte, Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajo y Previsión Social, dijo en una reunión con integrantes de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, en junio pasado, que los programas de infraestructura combinados con programas sociales de bienestar generarían la mayoría de los dos millones de empleos que la administración de López Obrador se comprometió a crear entre abril y diciembre de este año.

La última propuesta del Gobierno federal con la iniciativa privada (de inicios de octubre) cuenta con 39 proyectos que en conjunto significarán una inversión por el orden de los 297 mil 344 millones de pesos. Al menos siete de las obras enlistadas ya están en curso y en un año a año y medio reiniciarían su construcción, lo que dificultará un efecto a corto plazo en la creación de nuevos puestos de trabajo, explica Foncerrada Pascal.

“Para que fuese justificable un nuevo proyecto de infraestructura debió iniciarse hace seis meses para tener un impacto en el empleo (…) y si son proyectos para desarrollarse en 2023, 2024 o 2025, no nos va a ayudar en la emergencia de hoy”, expone el experto.

Por su parte, Rigoberto Mares Aguilar, secretario de la Comisión de Infraestructura de la Cámara de Diputados, comenta que el Plan Nacional para impulsar el sector carece de recursos adicionales o proyectos novedosos, algo visible en el PEF 2021 que se discute en San Lázaro.

“Lo que hizo el gobierno fue juntar lo que ya había y hacerlo pasar como un plan de reactivación económica, lo cual nos parece simplemente una simulación, lo cual no abona a la incertidumbre que se vive en estos momentos en materia económica en nuestro país”.
– Rigoberto Mares Aguilar
Diputado del PAN

El diputado del PAN califica como lamentable que el mandatario federal no se ajuste a las circunstancias que afronta México en la actualidad y que siga destinando más recursos para megaobras como la refinería Dos Bocas, el Aeropuerto de Santa Lucía o el Tren Maya, cuyo presupuesto sería mayor para 2021.

“El presidente sigue actuando como si nada pasara y a lo único que se le destina recurso es a sus proyectos faraónicos. Podríamos o no estar de acuerdo con ellos, pero lo que es claro es que ahora hay otras prioridades y no se están atendiendo, pero entrando a la revisión de sus proyectos ha quedado claro por parte de los especialistas que son inviables”, concluye.