Fuente: El Informador

  • Expertos anticipan que las plazas que desaparecieron se recuperarán en 2022

Aeropuerto de Santa Lucía. La CMIC detalló que incluso las grandes obras bandera registran demoras en su avance.

La industria de la construcción cerrará 2020 con una pérdida de hasta 120 mil empleos por la pandemia del COVID-19, plazas que difícilmente se recuperarán en 2021, a pesar de la reactivación de obras, debido a las demoras en el otorgamiento de permisos, además de que muchos proyectos fueron postergados ante la falta de liquidez por la que atraviesan algunas firmas.

Ricardo Trejo, director general de la consultora Forecastim, advirtió que la industria aún tiene síntomas graves ocasionados por la emergencia sanitaria y el debilitamiento de la industria observado en por lo menos en los últimos dos años.

“En todo 2020 habrá una pérdida neta de entre 100 mil y 120 mil empleos; es cierto, hemos visto recuperación, hasta octubre había una generación positiva de empleos, pero por el efecto estacional en el último mes del año eso va a generar que en términos netos se registren 120 mil empleos menos”, advirtió.

Las constructoras, en su mayoría pequeñas y medianas, enfrentan uno de los peores años en décadas.

Se espera que, para el cierre del cuarto trimestre del año, el PIB de la construcción caiga 18.5 por ciento, como señal de que la recuperación de la industria se desaceleró en la última parte del año.

Trejo advirtió que es posible que hasta el 2022 se puedan recuperar los empleos perdidos, a pesar de los dos paquetes de obras de infraestructura anunciadas por el gobierno y la iniciativa privada.

“Todo dependerá de cómo se reactive en 2021. Si la recuperación es más débil o menos boyante de lo que se requiere, estos 120 mil empleos los vamos a ver recuperados prácticamente a dos años, hasta 2022”, afirmó.

Eduardo Ramírez Leal, presidente nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), que representa a más de 12 mil empresas, dijo que aún existen “varios cuellos de botella” para la reactivación del sector, como trámites y permisos, además de que se debe agilizar la asignación de presupuesto para obra pública y aprovechar el interés del sector privado para invertir.

“Hoy, lo que nos está faltando en México para dinamizar la industria de la construcción, a toda su cadena productiva y con ello llevarnos a esta recuperación económica. Necesitamos más empresas competitivas, que no quede solamente en el 4 por ciento de las grandes empresas”, agregó. Comentó que una de las preocupaciones más grandes de la CMIC es que para el noveno mes del año, apenas hay registro de un 25 por ciento del total de presupuesto en contratos para obra de este año.

“Son alrededor de 6 mil 500 contratos, donde la SCT lleva contratado el 52 por ciento, es la que ha invertido más dinámicamente, ya anda cercana al 90 por ciento de todo el presupuesto de 2020, pero aún hay muchos recursos que no se habían contratado a septiembre”, comentó.

Enrique Maza Cotero, presidente de la CMIC Edomex, comentó que en el último trimestre se logró ver una recuperación en la industria de entre 3 y 5 por ciento, lo que les dio un respiro a las constructoras.

“Hay estados en donde denotan una recuperación mayor de un 20 o 25 por ciento, pero si lo analizamos es en obras muy específicas donde se están haciendo los proyectos grandes de la Federación”, dijo.

Obras banderas van lentas

Jorge Arganis Díaz, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, explicó que para enfrentar el golpe económico de la pandemia en la construcción, se decidió impulsar más inversión pública en el sur-sureste del país, donde se encuentran la mayoría de los proyectos insignia de la 4T.

“Es la que ha tenido menos inversión en el país, y en el centro y norte del país, el Bajío, estamos impulsando la inversión privada. Los proyectos prioritarios del gobierno tienen un objetivo fundamental; desarrollar inversión en el sur-sureste y por otro lado resolver el problema aeroportuario de la Ciudad de México”, dijo.

De acuerdo con la CMIC, la construcción del Tren Maya hasta noviembre de 2020 lleva un avance de 66.2 por ciento del presupuesto contratado para la obra, seguido del Corredor Interoceánico con 52 por ciento de recursos ejercidos.

En contraste, la Refinería de Dos Bocas con el mayor presupuesto asignado este año, apenas tiene 12.8 por ciento de avance en monto contratado, mientras que en el caso de Aeropuerto de Santa Lucía el avance es de 19.5 por ciento.