Fuente: La Jornada/ Dora Villanueva

La confianza empresarial registró en marzo un alza en los sectores en los que se mide: manufacturas, construcción y comercio, según datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi). Las cifras reportadas en ese mes apuntan a una mejora en la percepción de la economía mexicana desde el sector patronal.

El indicador de confianza empresarial (ICE) manufacturero subió 0.1 puntos respecto de febrero, y 1.5 puntos en comparación con el mismo mes de 2018, para ubicarse en 51.5. en una escala de cero a cien.

Dicha cifra es un promedio de resultados mixtos, donde los componentes de la situación económica futura del país, así como la presente y futura de la empresa incrementaron el valor de la medición, mientras el momento adecuado para invertir y la situación económica del país lo empujaron a la baja.

Avanza en comercio

En el ejercicio de marzo, el ICE del comercio avanzó 3.2 frente al mismo del año anterior y 0.4 puntos respecto a febrero de 2019. Se ubicó en 50.3 puntos, impulsado al alza también por la situación económica futura del país; y la presente y futura de la empresa. Mientras el momento adecuado para invertir abonó a la baja, así como la situación económica presente del país.

Lo mismo en el ICE de la construcción, que incrementó 0.6 puntos en el seguimiento mensual y 2.3 puntos a tasa anual.

Sin embargo, se ubica en 48.3 puntos, con lo que acumula seis meses por debajo de la media del indicador que es de 50.

En el detalle, el momento adecuado para invertir, la situación económica presente del país y la condición económica de la empresa se mantuvieron por debajo de las 50 unidades. En tanto, la situación económica futura del país como de las empresas que se consultan muestran resultados que impulsan el promedio al alza.

El Inegi explica que los ICE están constituidos por la opinión de los directivos empresariales de los sectores manufacturero, de la construcción y del comercio sobre la situación económica que enfrenta el país y sus empresas al momento de aplicar la encuesta.

Los indicadores están diseñados para que sus valores fluctúen entre cero y cien. De esa manera, a medida que el optimismo se generaliza entre los informantes, el valor del indicador se hace mayor. Por otra parte, a medida que el porcentaje de informantes con opiniones pesimistas se incrementa, el valor del indicador disminuirá, puntualiza.