Fuente: Obras/ Diana Zavala

  • La plusvalía por el desarrollo de infraestructura atraerá a personas que buscan adquirir las propiedades para obtener ingresos de rentas.

Tulum está en todos lados: en fotografías de Instagram, videos de Tiktok, frases virales como “vibrando alto” y ahora en los planes del gobierno federal mexicano, que recientemente anunció que ya se avanza en la construcción de un nuevo aeropuerto en el poblado.

Este crecimiento en la popularidad se ha visto reflejado no sólo en su afluencia turística, sino también en los precios de los inmuebles; principalmente de la vivienda.

Actualmente, es la ciudad que maneja el techo del precio más alto de toda la Riviera Maya, con un tope de 115,695 pesos por metro cuadrado y un precio promedio de 56,600 pesos, indican datos de Inmuebles24. La mayoría de la oferta disponible en el poblado es del segmento residencial, residencial plus y de lujo, explica Alejandro García del Río, director de marketing de la plataforma.

El experto ahonda en que la mayor parte de las compras que se realizan en Tulum, son realizadas por inversionistas, “están buscando una nueva propiedad como instrumento financiero que le permitirá incrementar su patrimonio, ya que las ventas han ido evolucionando, generando plusvalía, ya que además es una zona muy dolarizada, lo que permite tener un panorama más estable”, agrega, con datos de Javier Rodríguez, city manager de la empresa.

Para Lissette Rodríguez, directora comercial de Bloom Tulum, el aeropuerto llega a incrementar aún más esa oportunidad de invertir en bienes inmobiliarios de la zona, ya que aumentará la afluencia extranjera, derivado de que no deberán moverse desde el aeropuerto de Cancún para acercarse a la oferta turística de la zona.

“Pronostico que habrá del 2021 al 2030 un boom inmobiliario, queremos una población en Quintana Roo muy joven que va desde los 19 a los 49 años, que representa 48% y los próximos seis años los centennials serán la población activa, por lo que por tema de desarrollo e infraestructura no vamos a parar”, agrega.

Esto causará que cada vez se produzcan más unidades enfocadas en el mercado internacional, “debemos tener canales de venta adecuados para el mercado: desarrollar un producto inmobiliario de mejor calidad, tener activos esquemas de pago para extranjeros, apostar por la tecnologçia, preparar a nuestra fuerza de ventas para dar mejor asesoría comercial en un idioma distinta…”, detalla Lissette Rodríguez.

Actualmente, la rentabilidad de la Riviera Maya es de 6.6% a nivel anual, y Alejandro García del Río considera que en el caso particular de Tulum, se encontrará en cifras positivas durante al menos los próximos 10 años, por además el desarrollo del Tren Maya y su cercanía con otros polos de atracción turística como Mérida y Cancún.

Estos elementos aportarán a que aunque se incrementen los costos, ya de por sí altos, de la vivienda, no se cree una burbuja inmobiliaria “porque aún estamos a un precio competitivo. Aunque crezca el precio, también aumentará la oferta”, considera Macarena Miranda, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios, sección Tulum.