López Obrador y los 25 proyectos prioritarios

Fuente: El Economista/ Bruno Donatello

En un muy importante evento que se celebró el lunes de esta semana en el Palacio de Minería, ante un cónclave de ingenieros, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dio a conocer los que serán los 25 proyectos estratégicos de su gobierno. Con sorpresa y no sin cierta esperanza —que debo confesar con toda franqueza— no aparecieron en la propuesta dos de las ideas más controvertidas y cuestionables que AMLO ha venido enunciando durante los últimos tiempos.

  • A dos ideas de AMLO podían aplicársele el calificativo de “ocurrencias”: al de someter el aeropuerto a plebiscito y al de descentralizar el gobierno federal.

La primera, respecto a someter a un plebiscito el futuro del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México (NAIM). El segundo, en relación con el proyecto de mudar a la provincia todas las dependencias del gobierno federal.

En su encuentro con el gremio ingenieril, AMLO señaló reveladoramente: “No queremos hacer un gobierno de ocurrencias”. Precisamente, si a alguna de las promesas de AMLO podía aplicársele dicho calificativo era a la idea de sujetar el futuro del NAIM a un plebiscito. Con mucho mejor juicio, en el citado evento el presidente electo solicitó a los ingenieros una asesoría para contar con información bien fundada a fin de “hacer lo que técnicamente resulte mejor para el país”.

Y en forma parecida, otra de las propuestas a la que fácilmente podía aplicársele la sentencia de “ocurrencia” era la relativa a la descentralización del gobierno federal. Y no es que se desdeñe el hecho bien visible de que la zona conurbada de la capital presenta ya una aglomeración excesiva. Sino que simplemente, el proyecto requeriría de un muy cuidadoso análisis técnico sobre sus costos y posibles beneficios.

Sin necesidad de ser un experto en cuestiones de urbanismo y de administración pública, de entrada era evidente que había implícitos en ese proyecto costos muy elevados a los cuales no se les estaba dando la consideración debida. Entre ellos, el gran problema humano y familiar que dicho proyecto —el cual, francamente, tiene mucho de “ocurrencia”— iba a detonar para los atribulados empleados y funcionarios que quedarían obligados a mudarse de ciudad.

En el caso de estar todavía vivo ese proyecto de la descentralización del gobierno federal, desde este espacio nos permitimos hacer una muy respetuosa sugerencia: el levantamiento de una encuesta entre los trabajadores de las dependencias que serían trasladadas sobre su voluntad de mudarse a permanecer viviendo en la vorágine que es la zona metropolitana del Distrito Federal.

2018-08-09T07:58:34+00:00agosto 9th, 2018|Construcción|