Fuente: El Economista/ Alejandro de la Rosa

El incremento de costo en el Aeropuerto Internacional de Santa Lucía, sin que inicie su construcción, es una muestra de la falta de planeación de infraestructura de largo plazo y estamos a tiempo de rectificar y que no se vaya a señalar después al gobierno federal por realizar una obra con sobrecosto y en mayor tiempo del estimado, afirmó el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Eduardo Ramírez.

“Hacemos un llamado respetuoso, pero enérgico, de que se valore el tema de planeación, y si hay que esperar más tiempo para hacer las cosas bien y con la opinión de expertos, esperemos. No podemos pensar que un proyecto es una idea, que puede ser muy buena, pero hay que llevarla a la realidad con proyectos ejecutivos que estén ligados a un análisis técnico de todo”.

En entrevista, dijo que no es detalle menor que en la primera etapa de un proyecto ya se presente un aumento de costos y no de tiempo de ejecución, porque aún falta conocer qué pasará con las condiciones del terreno, ambientales o aeronáuticas. Además de que no se debe perder de vista que los precios de los materiales y maquinaria también se pueden incrementar.

El representante de las constructoras mexicanas también reiteró su protesta de que la ley faculta a la cámara como órgano de consulta del gobierno federal para el desarrollo de infraestructura y a la fecha no han sido invitados a ninguna reunión al respecto.

“Con respeto pedimos que se invite a participar también a los colegios de ingenieros, de arquitectos, hay tiempo. Todos los expertos deben opinar en beneficio de una obra estratégica para el país y abonar a la transparencia de la que habla el presidente Obrador todos los días. Lo mejor es hacerlo juntos”, afirmó Ramírez.

Con la información del proyecto, ¿consideran que la Sedena tiene capacidad para construir todo o van a subcontratar?

Dejemos claro que la ley de obra pública lo permite, pero en los últimos proyectos de la dependencia han subcontratado a empresa mexicanas y nos preguntamos: ¿por qué mejor no se licitan las obras desde un principio? No tenemos nada en contra de la Sedena, pero no tienen el equipo ni el día a día de los constructores para enfrentar una obra de este tamaño.

La nueva terminal
Con base en información de la Sedena, para definir el mejor modelo operativo-arquitectónico del sistema modular de cuatro edificios elegido en los análisis de ubicación del complejo terminal, se estudiaron 20 variantes.

También se tomaron en cuenta factores relacionados con el impacto urbano, el factor ambiental, el análisis de la infraestructura requerida para el desarrollo por etapas del complejo, así como la reubicación de las instalaciones militares y el obstáculo natural que representa la presencia del Cerro de Paula.

“El edificio semiestrella en muelle de cuatro módulos de salida y llegada con cuerpo central resultó el que mejor responde a las condiciones de espacio entre pistas, modularidad de crecimiento, capacidad por terminal (de 35 a 45 posiciones) y flexibilidad de la relación plataforma-rodajes, con una gran capacidad de respuesta a diferentes flotas”, se explicó.