Fuente: Reforma/ Azucena Vásquez

Iniciar la operación del Tren Interurbano México-Toluca desde Zinacantepec hasta Santa Fe, una estación antes de la terminal final, es viable para evitar el deterioro de la infraestructura concluida, según expertos.

La semana pasada, Javier Jiménez Espriú, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), sostuvo que este tren sí podría empezar a dar servicio desde Zinacantepec, Estado de México, hasta Santa Fe, Ciudad de México, aunque aclaró que todavía está bajo análisis.

La operación a medias es viable si se contempla que debe mantenerse en buenas condiciones la infraestructura que sea terminada, pues de lo contrario, podría deteriorarse o ser vandalizada ante el desuso, dijo Ricardo Trejo, director general de Forecastim, especializada en construcción.

Además, el Gobierno lo haría como un asunto de rentabilidad social, es decir, en beneficio de la población.

Sin embargo, el aforo de este tramo no permitirá cubrir el costo de operación del transporte, ya que la mayor demanda se espera en el trayecto de Santa Fe a Observatorio, mismo que podría estar terminado hasta 2023, según el Gobierno de la CDMX.

En este caso, tendrá que subsidiar este medio de transporte, para el que estiman un aforo diario de 139 mil pasajeros.

El operador aún no ha sido elegido, ya que aún no se realiza la licitación pública que se anunció la Administración pasada.

El subsidio se podría acordar mediante la firma de un contrato entre el operador y el Gobierno federal donde se fije un ingreso mensual otorgado por el Gobierno, expuso.