Fuente: El Sol de México/ Jacob Sánchez

Ante el freno en el encarecimiento de la vivienda, la compra de un inmueble se volvió una oportunidad para aquellos que desean invertir y rentar, coinciden analistas.

De acuerdo con Rocío Uribe, de Quality Inmobiliaria Uribe, el arrendamiento siempre será un muy buen negocio, ya que es estable, muy noble y es un sector “que nunca para, que nunca deja de trabajar” e incluso siempre se salva de eventos inesperados como temblores o incluso la actual contingencia sanitaria global.

“Es muy buen momento para invertir, efectivamente. Uno, por tasas de cuestiones hipotecarias, ya que realmente los créditos hipotecarios ahorita están muy bien, las tasas están fabulosas”, comentó.

La directora de Quality Inmobiliaria destacó la alta tasa de responsabilidad que se presenta por quienes rentan un inmueble, pues destacó que en los arrendamientos que ellos vigilan “no hubo una persona que dijera que no pudo pagar”.

Por separado, Federico Sobrino, consejero del Infonavit, resaltó que en las zonas metropolitanas el acceso a la vivienda va en decremento, por lo que “hoy están creciendo los mercados de arrendamiento porque la gente se está alejando de comprar una casa, aunque quiere”.

“En el momento de vacas flacas sería interesante invertir; sin embargo, no sabemos cuánto tiempo puedan segur así, ya no por la pandemia, sino por una situación política”, dijo.

Según el Índice de Precios de la Vivienda en México, de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), el encarecimiento de la vivienda durante el primer semestre de 2020 tuvo su ritmo más lento en cinco años, al ubicarse en un promedio de 6.4 por ciento anual.

Roberto Ponce, colaborador del área de Urbanismo Ciudadano en el Tec de Monterrey, explicó que la vivienda social, la más económica, tuvo contracción en su oferta, a partir de la eliminación de los subsidios y facilidades que se daban anteriormente para su adquisición, lo que cuestionó este modelo de crecimiento territorial, principalmente a las fueras de las grandes ciudades.

Por el contrario, dijo, las viviendas residencial y residencial plus, vieron afectada su demanda debido a la pandemia y a los niveles presentados en la economía mexicana, que viene en desaceleración desde 2019.