Fuente: La Jornada/ Dora Villanueva

La producción de la industria de la construcción registró en junio pasado el primer crecimiento luego de 16 meses que la llevaron a reportar en mayo el nivel más bajo en 14 años, es decir, desde que se lleva a cabo la medición.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó ayer que en junio la producción aumentó 2.4 por ciento respecto del mes anterior; el personal ocupado se incrementó 1.1, las horas trabajadas crecieron 6.4 y las remuneraciones 0.2. Todo, en cifras desestacionalizadas.

Julio Santaella, presidente del Inegi, subrayó que el registro mensual es una recuperación parcial, dado que, en cifras originales, de enero a junio las constructoras acumularon una severa contracción anual de 24 por ciento en su valor de producción, 15.8 en personal ocupado y 18.3 en horas trabajadas. El único rubro que creció fue el de las remuneraciones medias reales, en 2 por ciento.

En contexto, junio fue el primer mes en que la construcción entró en la categoría de actividades esenciales, luego de reducir su presencia en abril y mayo. Así, el sector volvió a trabajar bajo el semáforo epidemiológico de la Secretaría de Salud y de manera simultánea se abrió la edificación del Tren Maya en la península de Yucatán.

El declive, desde antes de la pandemia

Más allá del desplome que abarcó la mayor parte del segundo trimestre de 2020 y el repunte de junio, la construcción se encontraba en desaceleración antes de la emergencia sanitaria. De esa manera los valores de producción en ésta, en la comparación anual, muestran un desplome de 32.3 por ciento.

Ello, en congruencia con el hecho de que a tasa anual la producción del sector lleva en contracción desde julio de 2018 y la pandemia de Covid-19 sólo profundizó la caída.

También el personal ocupado refleja un desplome de 21.3 por ciento respecto de junio de 2019 y las horas trabajadas 22.2. Las remuneraciones medias reales se incrementaron 0.8. Lo anterior, en cifras desestacionalizadas.