Fuente: La Jornada/ Alejandro Alegría

El plan de infraestructura que presentó el gobierno federal, que se compone de 873 proyectos, son buenas señales para la economía de México en 2020, afirmó Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM. En tanto, que el sector empresarial, ya espera las obras para detener las consecuencias del estancamiento económico.

El especialista indicó que el gobierno va a impulsar el gasto a través de la inversión pública, de manera más, precisa, en infraestructura básica, lo cual va a catapultar la inversión fija bruta en materia de construcción, sector que ha caído 15 por ciento, entre enero y septiembre.

Comentó que la inversión publica estaría creciendo 23 por ciento del producto interno bruto (PIB), mientras que detonaría la inversión privada, por lo que entre ambas se estaría detonado entre el 28 y 30 por ciento del PIB.

El especialista sostuvo que es una buena señal para 2020, pues se pronostica una fuerte caída del sector manufacturero y de manera particular de las exportaciones.

Agregó que el impacto se vería hasta el siguiente año, aunque para el cuarto trimestre podría tener un jalón, a raíz a los 485 mil millones de pesos que se anunciaron el 25 de julio pasado, pero no será de 1 por ciento.

Comentó que con esta medida la situación de la industria de la construcción no se va amortiguar, pero tendrá un ligero respiro de la situación que ha vivido este año.

Cuestionado sobre si en lo que resta del año, la economía puede mejorar a raíz de un mayor consumo, comentó que solo debería a una coyuntura, pues en esta época del año los trabajadores reciben una prestación por parte de las empresas, pero no hay un aumento de producción, por lo que no se logrará resarcir la caída del consumo privado.

Indicó que para generar mayor crecimiento del país hace falta brindar seguridad y blindar la inversión, pues con ello se estaría fortaleciendo la gobernanza del país.

Pide IP acelerar licitaciones

Juan Manuel Chaparro Romero, presidente de Fomento Industrial de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), señaló que si bien los empresarios afiliados a ese y otros organismos mantienen optimista a que las cosas mejoren en materia económica, también persiste la incertidumbre ante la desaceleración.

Por ello, dijo, el sector privado espera que las condiciones mejoren con las medidas contracicilicas, para detener los ajustes en las empresas como la reducción de personal o de de sus gastos, entre otras.

Destacó que el estancamiento prevalece a dos meses de terminar este 2019, por lo que varios sectores industriales se ha visto afectados, especialmente el de la construcción.

Indicó que el gobierno federal debe reaccionar con sentido de urgencia para acelerar, liberar y ejecutar obras públicas de mantenimiento y proyectos de inversión en infraestructura nueva, pues mientras no se haga “las empresas- principalmente las MiPymes-, padecerán de una baja actividad productiva que las orille a reducir su plantilla laboral o a incursionar en paros técnicos o jornadas reducidas de trabajo o finalmente a desaparecer”.

Insistió que a los inversionistas hay que darles certidumbre de que el gobierno respetará acuerdos, dará garantía de la aplicación de un real estado de derecho y certeza jurídica para promover la industria nacional intensivamente tanto dentro del ámbito del mercado interno como dentro del internacional.