Fuente: Revista Mexicana de la Construcción

Reactivando la industria de la construcción

La CMIC busca fomentar el retorno seguro de las empresas constructoras de nuestro país a sus labores. Mediante este protocolo se busca orientarlas para establecer medidas de protección ante el Covid-19 para sus empleados, cadenas de suministro, visitantes y, con ello, para la sociedad en general.

Conscientes de la importancia que tiene la industria de la construcción en la reactivación económica de nuestro país (influye en 185 de 262 ramas económicas nacionales y emplea a 6.1 millones de trabajadores), ponemos a disposición de las empresas constructoras este protocolo, que se elaboró de conformidad con las disposiciones del “Acuerdo por el que mientras prevalezca la emergencia sanitaria, la construcción, la minería y la fabricación de equipo de transporte se considerarán como actividades esenciales”. De conformidad con la información oficial, las empresas deberán prepararse para la reapertura con las siguientes acciones de aplicación general:

  • Elaboración por empresa de protocolos sanitarios para el reinicio seguro de actividades.
  • Capacitación de personal para seguridad en el ambiente laboral.
  • Readecuación de espacios y procesos productivos.
  • Filtros de ingreso, sanitización e higiene del espacio laboral.

Para la elaboración de este protocolo se consideraron el plan “Nueva normalidad. Estrategia de reapertura de las actividades sociales, educativas y económicas” del gobierno federal, el “Plan de apertura, Covid-19” del Consejo de Salubridad General (CSG) y los protocolos que la Secretaría de Trabajo y Previsión Social y la Secretaría de Salud (Ssa) publican y actualizan de manera continua. De igual forma, se consideran las mejores prácticas internacionales.

Se busca que el presente documento sea una guía para empresas constructoras que desarrollan trabajos en oficinas, obras en espacios abiertos y edificación, a fin de establecer procedimientos para proteger del Covid-19 a sus empleados, cadenas de suministro y visitantes.

Objetivo del protocolo
Proporcionar la máxima seguridad a los trabajadores de la industria de la construcción y su cadena de valor adoptando las medidas de contención, prevención y control adecuadas para proteger su salud en las obras de construcción.

Todas las medidas propuestas en este protocolo están alineadas con las mejores prácticas internacionales, con la intención de informar, implementar y verificar las medidas de seguridad en función del nivel de contagio existente, así como con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y las directrices que ha marcado la Ssa.

Se contemplan cuatro tipos de obras: a cielo abierto (carreteras, minas a cielo abierto, puentes, presas, gasoductos y oleoductos), de edificación residencial (casas y edificios), de edificación no residencial (almacenes y naves industriales) y obras subterráneas (metro, deprimidos y drenaje).

Fundamentos del protocolo
De conformidad con el plan sobre la nueva normalidad, se establecen cuatro etapas o “zonas” de riesgo de contagio por Covid-19 en obras de construcción (véase figura 1).

En virtud del nivel de riesgo de contagio señalado en el semáforo, se incrementará la intensidad en las medidas de protección indicadas en este protocolo, incrementando el número de integrantes del equipo Covid-19 y los periodos de limpieza diaria, espaciando en mayor proporción la entrada a las instalaciones y reforzando las medidas de higiene personal, entre otras acciones.

Asimismo, según lo indica el CSG, las medidas que las empresas deberán adoptar estarán sujetas a la zona geográfica (municipio) en la que se encuentren ubicadas sus obras u oficinas. Este mapa se actualiza semanalmente y puede consultarse en www.csg.gob.mx. En la tabla 1 se desglosan las medidas preventivas según el tipo de personal.

Medidas de prevención
De manera previa al regreso a las labores, se recomienda capacitar a los trabajadores para adoptar medidas preventivas como usar cubrebocas en público, evitar las horas pico y elegir caminar durante parte de su trayecto; asimismo, crear conciencia para que las medidas se sigan adoptando incluso fuera del lugar de trabajo. Otras recomendaciones son continuar con el respeto a las medidas sugeridas por las autoridades, promover el trabajo remoto entre el personal de oficina que pueda hacerlo y fomentar que la persona se aísle de manera preventiva en cuanto note el menor síntoma, y notifique de inmediato a la empresa y autoridad sanitaria más cercana.

Se recomienda específicamente a los responsables de las obras que el Grupo de Seguridad y Salud en el Trabajo de las empresas designe a un coordinador de Covid-19 y, dependiendo del tamaño de la obra y del estado en que se encuentre la empresa según el semáforo, se cuente con un equipo de personas cuyo objetivo sea desarrollar un sistema rápido de implementación de las medidas contenidas en este protocolo. Se sugiere que el perfil del coordinador de Covid-19 sea el de un técnico de la salud debidamente capacitado y con experiencia en la atención de emergencias. Es necesario que las empresas de construcción sigan todas las pautas sanitarias establecidas para proteger la salud de los trabajadores, clientes y proveedores y evitar la propagación del coronavirus en la medida de lo posible.

La CMIC, a través de su Instituto de Capacitación de la Industria de la Construcción (ICIC), capacitará por medios electrónicos y videoconferencias y acreditará mediante constancia y expedición de credencial a los trabajadores que se hayan entrenado en los nuevos procedimientos de salud e higiene.

Otra de las acciones clave es establecer canales de comunicación remota mientras los empleados se preparan para el regreso. Esto implica:

  • Desarrollar módulos y capacitaciones en línea para garantizar que los empleados hayan entendido adecuadamente todas las nuevas políticas y los recursos disponibles.
  • Realizar encuentros virtuales con supervisores para responder preguntas en un foro de toda la empresa y garantizar la claridad del mensaje a la fuerza laboral.
  • Hacer una encuesta proactiva a los empleados para recopilar comentarios sobre las medidas adoptadas e informar nuevas medidas de seguridad en el lugar de trabajo.
  • Compartir material digital o impreso (volantes y carteles).
  • Asegurar que todos los empleados hayan completado la capacitación de regreso seguro al trabajo mediante la respuesta de cuestionarios.

Medidas en los traslados y acceso a instalaciones
En la medida de lo posible, trasladar a los trabajadores a las instalaciones en transporte proporcionado por la empresa. Si por alguna razón no es posible que los trabajadores se trasladen en autobuses patrocinados, permitir el acceso en horarios distintos de horas pico y capacitar sobre las medidas de prevención y sana distancia en el transporte público. Fomentar el transporte privado en automóvil, bicicleta, motocicleta, o bien los traslados a pie. Espaciar los lugares de estacionamiento y permitir la entrada escalonada en diversos horarios a efecto de evitar conglomeraciones.

Algunas acciones específicas son restringir los asientos en los autobuses operados por la compañía a la mitad de su capacidad, es decir, deshabilitar el 50% de lugares; verificar la temperatura de los empleados antes de abordar el transporte; desinfectar los vehículos después de cada viaje, y proporcionar equipos de desinfección y de protección personal a los operadores/conductores del transporte.

Destacan también las acciones para brindar apoyo emocional a los empleados afectados por Covid-19 o en cuarentena:

  • Brindar servicios de asesoramiento (teleterapia) a los empleados que regresan al trabajo después de cuarentenas prolongadas.
  • Ampliar la cobertura de beneficios de los programas de asistencia de salud.
  • Contratar a un especialista para el lugar de trabajo.
  • Facilitar a los empleados el acceso o suscripción a servicios o aplicaciones orientadas a prácticas de salud mental, por ejemplo Locatel (5556581111), www.fundacionunam.org.mx (5550250855), meditaciones guiadas, etcétera.

Medidas para el sitio de trabajo
En oficinas, obras a cielo abierto y edificaciones, se propone aplicar recurrentemente un cuestionario para evaluar el posible riesgo de la persona (véase figura 2). Si algún empleado responde “Sí” al menos a una de las preguntas, evaluar aislamiento en domicilio por 14 días y vigilar si evolucionan los síntomas que puedan indicar presencia de la enfermedad.

De igual manera, alternar turnos o implementar horarios de trabajo flexibles para evitar la superposición de los empleados y mejorar el seguimiento de contactos. Implementar turnos que abarquen las 24 horas del día a efecto de contar con una mejor distribución de la plantilla a lo largo de la jornada. Eliminar interacciones entre turnos.
El equipo de Covid-19 se encargará de promover y supervisar las acciones de limpieza de alta frecuencia, la cual incluye el uso de irradiación germicida ultravioleta para limpiar centros de operaciones, mesas comerciales, centros de llamadas, etc., entre otras acciones de limpieza exhaustiva. Fomentar descansos de revisión y desinfección que impliquen rondas de toma de temperatura.

En obras, algunas medidas incluyen promover y exigir el uso de equipo de protección personal (EPP) según el entorno de trabajo; desinfectar los uniformes de trabajo del personal al final de la jornada; disponer de un número adecuado de empleados por área; obligatoriedad del EPP para personal externo (proveedores) e interno (almacenistas), y prohibir viajes no esenciales, incluso locales.

Específicamente en oficinas, adoptar la cultura del trabajo distanciado como primera opción, incluso cuando se está en el mismo sitio.

Medidas en áreas comunes
Establecer las prácticas en espacios comunes; identificar zonas de alto riesgo como ascensores, comedores, baños y oficinas y la limpieza con que deberán contar dichas áreas. El coordinador de Covid-19 deberá realizar una evaluación paso a paso para identificar áreas de alto riesgo y contacto y utilizar esta evaluación para establecer e informar nuevas medidas de seguridad e higiene.

Se eliminarán o reemplazarán recursos comunes de alto contacto; se limitará la capacidad y se marcarán los espacios de los ascensores para forzar el distanciamiento físico. Evitar en la medida de lo posible el contacto con barandales, asideras y botones de ascensor.

Escalonar las horas de comida para distribuir la cantidad de personas que usan el área a la vez. Del mismo modo, escalonar otras actividades de rutina en áreas comunes.

Decálogo del regreso seguro a las obras de construcción

1.- Lávese las manos con agua y jabón entre 40 y 60 segundos, sobre todo después del contacto con secreciones respiratorias.
2.- Al toser o estornudar, cúbrase la boca y la nariz con pañuelos desechables o con la parte interior del codo.
3.- En el almuerzo, no comparta cubiertos, vasos, etc. No comparta botellas o bebidas con los compañeros.
4.- No salude dando la mano o abrazando ni de formas similares, y mantenga la distancia de seguridad de 1.5 m, incluyendo el uso del comedor.
5.- Evite hablar de frente a sus compañeros u otros trabajadores.
6.- Extreme condiciones de limpieza de las herramientas y maquinaria, sobre todo si las utilizan varias personas.
7.- En oficinas, no comparta objetos sin limpiarlos antes (engrapadora, tijeras, etcétera).
8.- En oficinas, mantenga la distancia de seguridad con compañeros o personas a las que atienda.
9.- Mantenga limpios los baños y las zonas comunes.
10.- Utilice la mascarilla si dispone de ella


Este es un resumen elaborado por Helios Comunicación con base en la primera versión del protocolo, del 13 de mayo de 2020, proporcionada por la CMIC. El protocolo completo puede consultarse en https://www.cmic.org.mx/covid19/protocolo_regreso_a_las_obras_de_construccion_2020_2.pdf

Estimado lector, éste y otros artículos de interés los podrá encontrar en la Revista Mexicana de la Construcción No. 643 Abril 2020