Fuente: El Universal/ Noé Cruz Serrano

Los consorcios Bechtel-Technic y Worley Parsons-Jacobs, así como las empresas Technip y KBR fueron las incluidas por el gobierno federal para participar en la licitación por invitación restringida para administrar el proyecto de construcción de la renería del puerto de Dos Bocas, Tabasco, la cual deberá ser terminada en un límite de tres años.

Tres de las cuatro compañías invitadas a participar en la licitación de la refinería de Dos Bocas tienen un negro pasado. Bechtel ha sido acusada en Estados Unidos de recibir contratos a través del favoritismo del expresidente George Bush para la reconstrucción de Irak. Estuvo investigada por el derrumbe del túnel Big Dig, en Boston, por lo cual tuvo que aceptar un acuerdo y pagar 458 millones de dólares.

La italiana Techint fue acusada en 2017 por el presunto pago de sobornos a funcionarios de Brasil.

Technip se vio involucrada en la red de compañías de Unaoil, dirigida por la familia Ahsani de Mónaco, la cual durante los últimos 20 años corrompió el mercado petrolero mundial.

La firma estadounidense KBR no se queda atrás. The Wall Street Journal informó que en 2004 cobró, mediante contratos con una compañía kuwaití, un sobreprecio de 61 millones de dólares al vender petróleo crudo a los militares que ocuparon Irak.

A las 9:00 horas de ayer, en las instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex), la secretaria de Energía, Rocío Nahle, entregó las invitaciones a participar en el Project Manager Construction (proyecto de construcción) a las cuatro empresas, con lo que inició formalmente el proceso. La refinería tendrá un costo aproximado de 8 mil millones de dólares.

Al participar en el Aniversario 81 de la Expropiación Petrolera en la refinería de Tula, Hidalgo, detalló que Pemex seleccionó a las mejores empresas del mundo en construcción de refinerías, aquellas que demostraron tener una amplia experiencia en la ejecución de este tipo de obra, capacidad técnica y económica, calidad, con antecedentes y prácticas de operación transparentes y con códigos de ética comprobados.

“Tiene 40 años que no se hace una obra así en el país, deben de ser de las mejores empresas del mundo”, dijo Nahle.

Tanto el proceso de licitación como la obra tendrán un seguimiento puntual de la Secretaría de Función Pública (SFP), con el n de evitar irregularidades.

La refinería de Dos Bocas tendrá una capacidad de procesamiento de 340 mil barriles por día; además, en las bases de licitación se contemplaron algunos requisitos, como el contenido nacional que está especificado con un mínimo de 50% para garantizar la transferencia tecnológica y que el personal que se contrate sea mexicano y se jó un límite de construcción de tres años.