Fuente: La Jornada/ Alonso Urrutia / Néstor Jiménez

Después de participar en una reunión evaluatoria de los avances de los proyectos prioritarios del gobierno –encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador–, el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Javier Jiménez Espriú, señaló que de las obras que esa dependencia tiene contempladas para este año se generarán alrededor de 110 mil empleos directos y 240 mil indirectos.

A su vez, el titular del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y coordinador del Tren Maya, Rogelio Jiménez Pons, aseveró que en mayo próximo comenzarán lentamente las obras para construir los cinco primeros tramos, lo cual permitirá crear alrededor de 80 mil trabajos. Aseveró que se trata de un proyecto que forma parte de la estrategia económica gubernamental: Esto es un programa de inversión ya previsto como parte de los proyectos estratégicos, igual el proyecto Transístmico, también (la refinería) Dos Bocas, que no se paran.

Interrogado sobre si empezarán las obras cuando el país se encuentre en la tercera fase de la epidemia de Covid-19, Jiménez Pons manifestó: Estamos esperando que todos estos incrementos de actividad se den posterior a todo eso. Tenemos que armar todo para que en el momento en que se empiece a manifestar el declive de la epidemia comenzar a inyectar recursos para reactivar la economía.

–¿No sería injusto que las obras del gobierno no paren y que el programa de construcción no gubernamentales se detenga?

–El problema son las obras en las ciudades. Aquí estamos hablando del campo, que son espacios muy abiertos, donde la distancia operativa de los trabajadores es muy distinta. Entonces, entiendo –ya hubo discusión sobre eso–, hay zonas de trabajo muy pegadas, condiciones en las ciudades. No sólo es la situación de la obra, sino la llegada, el transporte público. Todo ese tipo de factores que forman la cadena de elementos de contagio. Son dos escenarios muy distintos.