Fuente: Reforma/ González Calvillo

México la decimoquinta economía a nivel mundial y la segunda de América Latina se ha posicionado como una jurisdicción atractiva para la inversión.

Entre otras ventajas tiene una posición geográfica estratégica y un capital humano de alta calidad (identificado por la OCDE y la OMC como una de las fuerzas laborales más trabajadoras a nivel mundial) para generar crecimiento económico. Entre los sectores que han demostrado ser un caso de éxito para la inversión en México se encuentra el inmobiliario cuyas inversiones han dado altos rendimientos durante los últimos años y el de exportaciones que se ha mantenido en alrededor del 30% de nuestro PIB.

Además, México tiene una economía centrada en la manufactura y orientada a la exportación lo que según los expertos lo hace tan atractivo como China para el comercio internacional pero con una mejor ubicación geográfica.

A pesar de estas ventajas, la administración federal actual de México junto con sus políticas macroeconómícas ha generado incertidumbre entre los inversionistas Como ejemplo de esto cabe mencionar la contra reforma energética que afecta a un sector que venía generando importantes inversiones directas en nuestro país la cancelación de importantes proyectos de infraestructura como el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México diversos proyectos energéticos y fábricas y la puesta en marcha de proyectos cuya viabilidad y utilidad han sido cuestionadas como el Aeropuerto de Santa Lucía el Tren Maya la Refinería Dos Bocas y el Banco del Bienestar Dicho lo anterior también ha habido aspectos positivos de nuestro gobierno actual que merecen ser mencionados como el inicio de juicios contra funcionarios públicos de administraciones anteriores presuntamente corruptos y la conclusión de negociaciones del T-MEC que entró en vigor en julio de 2020.

Según fuentes públicas en 2019 hubo aproximadamente 170 transacciones de fusiones y adquisiciones en México con un valor consolidado dentro del rango de los 16 000 millones de dólares. En este sentido los sectores que mostraron mayor actividad de fusiones y adquisiciones fueron el sector industrial financiero minero e inmobiliario seguidos por los de bienes de consumo comercio minorista y tecnologías de la información En el sector industrial se realizaron 24 transacciones seguidas de 21 en el sector financiero y minero y 20 en el inmobiliario Dos transacciones significativas también involucraron operadores y desarrolladores de infraestructura.

Durante 2019 no se lanzaron ofertas públicas de adquisición ni ofertas publicas iniciales.

En un inicio hubo opiniones encontradas entre expertos en cuanto a las expectativas dentro del sector de fusiones y adquisiciones para el 2020 Por un lado se esperaba que la actividad de fusiones y adquisiciones creciera debido a que los mercados tendrían más certeza sobre los objetivos estructurales del gobierno y los efectos de los mismos en la economía mexicana la expectativa de un incremento significativo del gasto público la entrada en vigor del T MEC la potencial baja de calificación de México lo que llevaría a que ciertos fondos se vieran obligados a considerar la venta Je sus inversiones en el país y el mercado de compra que existiría a la luz de la recesión económica que ya se estaba produciendo desde inicios del 2020 Por otra parte otros expertos esperaban una disminución en las transacciones de fusiones y adquisiciones principalmente por la débil condición de la economía mexicana que ha generado importantes disminuciones del gasto privado y una notable reducción del apetito de los inversionistas hacia México.

Durante el primer trimestre de 2020, la inversión extranjera directa en México creció un 1.7% con respecto al primer trimestre de 2019, por un monto agregado de aproximadamente 10,300 millones de dólares de los cuales, el 76% derivó de la reinversión de utilidades (un comportamiento atípico) mientras que según la Secretaría de Economía las nuevas inversiones ascendieron al 22 del total de la inversión extranjera directa. Las inversiones anteriores se realizaron en la industria manufacturera (44.1%) seguros y servicios financieros (25%), comercio (8.3%), generación de energía eléctrica gas y agua (5.1%), minería (4.8%) y construcción (4.4%).

No obstante las expectativas antes señaladas la pandemia causada por el Covid-19 ha afectado profundamente a la economía mundial sin que México sea la excepción creando un clima de incertidumbre económica adicional y condiciones económicas adversas para México que actualmente se enfrenta a una profunda recesión cuyo pronóstico es de alrededor del 10 de nuestro PIB.

Dicho lo anterior creemos que el contexto económico y geopolítíco actual puede ofrecer oportunidades para ciertos inversionistas Por lo tanto también creemos que México se guirá siendo atractivo para la inversión aunque tal vez de una naturaleza diferente (más de riesgo). En esa línea se espera que la inversión directa en el país equivalga a 6 500 millones de dólares.

Por otra parte se prevé que la inversión extranje ra directa llegará alrededor de 6 900 millones de dólares en 2021 y alrededor de 7 800 millones de dólares en 2022.

Entre los sectores que probablemente generen oportunidades interesantes de negocio para los inversionistas locales y extranjeros destacan manufactura y exportación infraestructura a largo plazo reestructuras e insolvencia bancario y financiero (incluyendo Fintech), bienes de consumo y venta al por menor En específico el sector de tecnología incluido el de Fintech es muy probable que se mantenga activo y que continúe produciendo un efecto cascada en las transacciones de fusiones y adquisiciones y de alianzas estratégicas en México y en el mundo.

Las oportunidades de inversión en México vendrán acompañadas de retos significativos para los inversionistas tales como cambios en el marco legal actual, los efectos a largo plazo del Covid-19 y la confusión económica mundial así como el ambiente político local en general por lo que es importante que los inversionistas estén bien asesorados.