Fuente: Revista Mexicana de la Construcción

Toda mezcla asfáltica de calidad da como resultado un pavimento cómodo para transitar, pero sobre todo ofrece vías de comunicación terrestre seguras para los usuarios; es decir, si una mezcla asfáltica es de mala calidad o se produce siguiendo estándares no apropiados, el pavimento no cumplirá adecuadamente sus funciones.

El especialista en asfaltos Jesús Martín del Campo compartió información referente a las particularidades de las mezclas asfálticas, a las que también se les llama “asfaltos” o “concretos asfálticos”. Se trata de una capa de aporte estructural o rodamiento, dependiendo del tamaño nominal que se vaya a emplear.

La mezcla asfáltica está compuesta por dos elementos principales: los agregados o material mineral (grava y arena) y el ligante asfáltico. Dependiendo de la mezcla que se necesite (es decir, de su uso o finalidad), la composición granulométrica puede variar un poco. Las mezclas asfálticas también se pueden diferenciar por el tipo de ligante que se les incorpore, esto es, si llevan algún agente modificador para incrementar su grado de desempeño.

Con respecto a la calidad de la mezcla, toda mezcla asfáltica de buena calidad debe cumplir con las especificaciones del proyectista: tiene que ser como lo establece el proyecto. Por otra parte, debe estar compuesta por agregados y asfalto de buena calidad, es decir, que dichos elementos posean propiedades que los mantengan en buen estado hasta el final de su vida útil.

Con el fin de garantizar que la mezcla asfáltica tenga las propiedades adecuadas para la obra, se realizan controles de calidad durante la ejecución del proyecto. Con una muestra de la mezcla fabricada en planta, se determina la granulometría, el contenido de ligante y las propiedades volumétricas, así como su resistencia a la deformación.

Las mezclas asfálticas tienen propiedades estructurales y funcionales que aseguran el buen comportamiento de sus elementos durante su vida útil; se utilizan para formar las últimas capas que generalmente conforman la estructura del pavimento flexible. Si éstas presentan algún defecto, la falla será visible en la superficie del proyecto u obra.

Además, las mezclas asfálticas de calidad aceptable generalmente cumplen con las normas establecidas por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

El tiempo útil de una mezcla asfáltica se define cuando el proyectista analiza las necesidades para la construcción del pavimento; entonces se define su número de ejes equivalentes, y en función de éstos se calcula un tiempo en años. Por lo regular, los pavimentos asfálticos son diseñados para cinco, siete o 15 años. A lo largo de ese tiempo se programan campañas de mantenimiento
para asegurar el buen funcionamiento.

Elaborado por VISE con información de la Asociación Mexicana del Asfalto, A.C.

Estimado lector, éste y otros artículos de interés los podrá encontrar en la Revista Mexicana de la Construcción No. 637 Enero-Febrero 2019