Fuente: El Financiero/ Fernando Navarrete

  • Dos Bocas, Santa Lucía y programas de vivienda elevaron 14% en promedio sus ingresos en el 3T20.
  • Cemex, Holcim, GCC, Cruz Azul y Elementia mantienen volúmenes de producción.

La demanda de cemento destinado a la autoconstrucción, así como las megaobras como la Refinería de Dos Bocas, el Aeropuerto de Santa Lucía y los programas sociales de ordenamiento urbano y vivienda, levantaron 14 por ciento en promedio las ventas de las principales cementeras en el país durante el tercer trimestre de este año.

La industria del cemento fue considerada actividad esencial desde la primera semana de abril, sin embargo, la obra privada y toda la cadena de la industria de la construcción se paralizó hasta junio por la pandemia. Pese a esto, Cemex, Holcim, GCC, Cruz Azul y Elementia, sostuvieron sus volúmenes de producción y venta, incluso con reducción en operaciones y trabajadores.

“Los programas gubernamentales diseñados para promover la autoconstrucción han soportado a la construcción, este puede ser un factor importante en el crecimiento de la demanda de cemento en México este año”, dijo Fernando González Olivieri, CEO de Cemex en conferencia con inversionistas.

La cementera aumentó 14 por ciento anual sus ventas netas al alcanzar los 723 millones de dólares en el tercer trimestre del año, impulsado por un crecimiento de 11 por ciento en el volumen de cemento, que compensó las bajas de 13 y 5 por ciento de concreto y agregados.

Cemex explicó que el crecimiento en ventas de ‘cemento ensacado’ se debió principalmente a los programas sociales del gobierno, la autoconstrucción, mejoras en el hogar y el aumento en las remesas, mientras que para el 2021 se espera que la dinámica continúe por un mayor gasto público en obras.

“Creemos que estos programas van a incidir en el crecimiento en 2021, respecto a los grandes proyectos como el Aeropuerto, Dos Bocas, el Tren (Maya) (…) así como los de infraestructura, vemos un mercado que sigue reaccionando”, dijo Gonzalez.

Holcim México, filial de la multinacional Lafarge Holcim, equilibró sus ventas de cemento ensacado en el último trimestre gracias a la adjudicación de contratos para proveer materiales a Dos Bocas de Tabasco y otras obras públicas.

“Cayó mucho el granel y el saco empujó un poco la demanda, al final tuvimos más o menos un 3 o 5 por ciento superior al año anterior, nuestra estrategia es estar en los proyectos de infraestructura más importantes del país, pero enfocarnos fuertemente a la distribución y la autoconstrucción nos ayudó a mantenernos”, dijo Francisco Shwortshik, director comercial de Holcim México y Disensa.

La empresa dota de más de 2 millones de m3 de concreto para la construcción de la Refinería y más de 1.5 millones de m2 para La Presa Libertad, mientras que más del 50 por ciento de su volumen de venta se va directo a los autoconstructores y la obra no formal.

Holcim planea abrir más de 3 mil sucursales en los próximos dos o tres años a través de su franquicia Disensa en México, para la venta de materiales como cemento, acero, PVC y eléctricos.

Grupo Cementos Chihuahua (GCC) subió sus ventas de cemento, pero reportó ingresos 2.7 por ciento menores en México.

“En México, los resultados del tercer trimestre mostraron una recuperación en forma de V del impacto negativo del bloqueo nacional, la mayoría de nuestros clientes permanecieron cerrados”, dijo Enrique Escalante, CEO de GCC en conferencia.

Agregó que la autoconstrucción fue resiliente para la industria, además de que el trabajo en casa y la cuarentena generaron nuevos proyectos de construcción, tanto en grandes obras como en mejoras del hogar, lo que detonó mayor demanda de sacos para la cementera.

Cementos Cruz Azul superó sus expectativas de venta, pese a la pandemia y la falta de inversión.

“En el primer semestre de 2020, en nuestras salidas, la producción y venta de cemento real en todos los tipos superó el pronóstico en 0.2 por ciento, 8 mil 720 toneladas más de lo pronosticado”, dijo Raúl Enríquez López, coordinador Comercial de la cementera.

Agregó que su participación primordial fue el mercado no formal para el consumo interno de familias, pequeñas obras y constructoras locales, aunque no dejan de lado los megaproyectos como Santa Lucía donde participan y en Tren Interoceánico, para lo cual invertirán 400 millones de dólares en modernizar sus plantas en Hidalgo y Oaxaca.

Jaime Rocha Font, presidente de la Cámara Nacional del Cemento (Canacem), dijo que, si bien la autoconstrucción soportó a la industria estos meses, se debe detonar más infraestructura para elevar la participación de cementeras en la economía.