Fuente: La Jornada/ Alonso Urrutia / Angélica Enciso

El gobierno federal y las cúpulas empresariales anunciaron un plan para apuntalar la reactivación económica, que incluye 39 proyectos de inversión público-privada por un monto global de 297 mil 334 millones de pesos entre 2020 y 2021 en infraestrucura carretera, de comunicaciones y energía.

Entre las principales inversiones destacan la construcción del Tren México-Querétaro, con 51 mil millones de pesos; el tren suburbano Lechería-Aeropuerto Felipe Ángeles, con 12 mil millones de pesos, y el corredor ferroviario de la terminal aérea de Monterrey, con 19 mil millones de pesos.

En Palacio Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo que es un convenio con el sector privado que significará mayor gasto y generación de empleos. “Estamos trabajando de manera conjunta los sectores público, social y privado, los tres motores que se requieren para reactivar la economía.

Es muy importante que sepamos todos que no podríamos solos, el sector público no podría reactivar sólo la economía como se necesita.

Al detallar el plan, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Arturo Herrera, indicó que siete de los 39 proyectos considerados ya se iniciaron –uno de ellos desde diciembre pasado– y que engloban una inversión de 38 mil millones de pesos. Las 32 acciones anunciadas involucran recursos públicos y privados por 259 mil millones de pesos: 156 mil millones en el sector comunicaciones; 98 mil millones en el de energía, y 2 mil millones en agua y medio ambiente.

El jefe de la Unidad de Inversiones de la SHCP, Jorge Nuño Lara, indicó que el monto involucrado entre 2020 y 2021 representa alrededor de uno por ciento del producto interno bruto y repercutirá en la generación de entre 185 mil y 190 mil empleos. La pretensión –según se comentó en la conferencia de prensa– es alcanzar un monto continuo de inversión anual pública y privada de 25 por ciento del PIB (actualmente es de 20 por ciento).

En el documento presentado se estima que aun en las difíciles circunstancias actuales, México tiene un enorme potencial de crecimiento y desarrollo que puede realizarse a través de la colaboración entre los sectores público, social y privado. De los 32 nuevos proyectos, 23 comienzan en enero de 2021, incluso dos de ellos hasta diciembre de ese año.

La definición de acciones involucra seis proyectos mixtos y cinco definidos como alianzas estratégicas, aunque en todos hay compromisos de inversión privada de al menos 50 por ciento del costo total. Hay algunos que están promovidos por gobiernos estatales.

El proyecto del Tren México-Querétaro se tenía previsto desde la administración de Enrique Peña Nieto, cuando incluso se lanzó la licitación y fue ganada por China Railway y otras empresas, pero fue cancelado –en medio del escándalo de la llamada casa blanca– provocando un proceso legal por esta medida.

López Obrador explicó que dichas acciones son complementarias a la estrategia que se siguió tras desatarse la pandemia de Covid-19, consistente en créditos dirigidos a las micro y pequeñas empresas.

Para reforzar este plan, se incluyen proyectos con la participación de los empresarios, a quienes agradecemos mucho, pequeños, medianos y grandes, que han ayudado mucho al no despedir a trabajadores, mantenerlos y seguirles pagado a pesar de que se detuvo la actividad productiva.

Recordó que entre agosto y septiembre se ha logrado la recuperación de alrededor de 200 mil empleos formales del millón de plazas que se perdieron entre abril y julio. Confió de nuevo en que en un plazo de seis meses se pueda recuperar el resto de empleos que desaparecieron como consecuencia de la crisis económica desatada por la pandemia de Covid 19.

A Palacio Nacional acudieron para testificar la firma del convenio empresarios como Carlos Slim Domit, del Grupo Carso; Rogelio Zambrano, de Grupo Cemex; Héctor Ovalle Mendívil, de Coconal –dedicado a construcción de carreteras–, y Daniel Becker Feldman, del Grupo Financiero Mifel.

Asistieron los dirigentes del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar; del Consejo Mexicano de Negocios, Antonio del Valle; de la Asociación de Bancos de México, Luis Niño de Rivera; de la Concamin, Francisco Cervantes, y de la Concanaco, José Manuel López.