Fuente: La Jornada/ Rocío González Alvarado

  • Diversos factores incidieron para estar en esa situación, dice Ricardo Trejo, director de Forestcastim

En el primer trimestre, a nivel nacional, la industria de la construcción tuvo una caída de 7 por ciento, con repercusiones en distintas zonas del país, entre ellas la Ciudad de México, pero el impacto mayor será en abril, mayo y junio, por la inactividad durante la crisis por Covid-19, afirmó el director de la consultora Forescastim, Ricardo Trejo.

El especialista señaló que si bien a partir del primero de junio se reactivarán las obras del sector privado que se habían suspendido, la recuperación del sector se prevé hasta el segundo semestre de 2021, ya que se reducirán las expectativas de producción ante la contracción de la demanda de vivienda.

Dijo que en el país la industria de la construcción lleva prácticamente dos años en recesión, pero en el caso de la ciudad el rezago se ha dado principalmente en el ramo de vivienda, que es la actividad más importante.

Hablando de la vivienda de tipo formal, hubo un estancamiento desde prácticamente todo 2018, se profundizó en 2019 y en este primer trimestre tuvo una caída importante. Es una tendencia negativa que ya venía desde finales del sexenio pasado, y por ende ha afectado también a la Ciudad de México.

En el caso de la capital del país, hubo varios factores, entre ellos las modificaciones al marco regulatorio para nuevas obras que hizo que hubiera un freno en la producción de nuevas construcciones, así como a una caída en la demanda de vivienda media y social.

El año pasado, hablando de vivienda en general, la producción cayó 1.5 por ciento a nivel nacional, pero a nivel local fue mayor, se estimó que hasta 10 por ciento, es decir, que ya había datos negativos antes de llegar la pandemia, pero con la inactividad el impacto será mayor en todo tipo de obra.

Apuntó que se estima que durante 2020 la industria de la construcción tenga una contracción de 15 por ciento en el país, pero a nivel local no será el mismo dato, aunque si negativo, sobre todo porque la producción se concentra en vivienda, centros comerciales y oficinas para corporativos, donde hay una menor demanda por la situación económica.