Fuente: Obras Expansión/ Georgina Baltazar

  • El uso de estos instrumentos es una alternativa para agilizar operaciones a distancia en la industria de la construcción.

Las actividades de muchas organizaciones en México están limitadas físicamente ante la contingencia por Covid-19. La Asociación Latinoamericana de Micros, Pequeños y Medianos Empresarios (ALAMPYME) pronostica la pérdida de 250,000 millones de pesos para los negocios del país.

En este sentido, los contratos electrónicos son una herramienta para que las compañías eviten o minimicen riesgos económicos, logísticos, jurídicos y financieros.

En la edificación, los contratos inteligentes tienen varias aplicaciones. Por ejemplo, en el caso de la compra de materiales, “la persona encargada en obra de verificar que la calidad y cantidad sean las indicadas, aprueba o rechaza la entrega en el sistema. Una vez avalados los materiales, el área de Finanzas recibe una notificación para liberar el pago al proveedor”, explica David Pizaña, legaltech manager en Trato.io.

De igual manera, en el sector inmobiliario, las modificaciones al Código Civil Federal, en junio pasado, incluyen los contratos electrónicos en operaciones de arrendamiento. En el caso de contratos de compra-venta y escrituración actualmente tienen mayor uso, asegura el directivo.

Asimismo, pueden ser utilizados en la contratación de personal y vincularse a los sistema de gestión de la compañía o headhunter.

De acuerdo con Pizaña, en este periodo de contingencia global de salud, los servicios ofrecidos por Trato han aumentado más de 50%.

¿En qué consiste?
Un contrato electrónico no es un documento escaneado, aclara el directivo, para su elaboración se utiliza inteligencia artificial y Blockchain, precisa David Pizaña, legaltech manager en Trato.io.

Durante su elaboración todas las modificaciones quedan registradas. Asimismo, cada dato que se agrega se realiza a través de cadenas de bloques. A diferencia de los contratos en papel donde se acostumbra elaborar tres juegos, en el electrónico existe una sola versión, que gracias al nivel de blindaje, al final queda “encapsulado”.

El archivo puede ser descargado en cualquier dispositivo móvil, desde donde se firma electrónicamente. “Algunas empresas, sobre todo del sector financiero, incluyen el uso de biométricos en estos procedimientos para verificar la identidad de cada usuario”, comenta Pizaña.

Estos instrumentos manejan varios niveles de blindaje, de acuerdo con nivel de seguridad que requiera la empresa:

Reporte con preperitaje
Sello de Secretaría de Economía
Declaración de aceptación de términos
De esta manera, es posible reducir los tiempos y aumentar la seguridad en los procesos relacionados con la firma de los contratos de arrendamiento, compra-venta, contratación de personal, financiamiento, legales, etcétera, asegurando el cumplimiento de estos con alertas y notificaciones.