Fuente: El Financiero/ Hector Usla

Antonio Hernández, gerente del Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción, dice que si el Gobierno impulsa un buen programa de infraestructura, las tasas de crecimiento de la construcción podrían aumentar

El valor de la producción generada por las empresas constructoras del país creció 1.8 por ciento real durante enero respecto a diciembre, por lo que lograron abandonar una ‘mala racha’ de tres meses consecutivos de contracciones, informó el Inegi.

De acuerdo con el órgano estadístico, las constructoras mostraron su mejor inicio de año desde 2010, impulsados en gran medida por el repunte de 2.1 por ciento observado en la edificación, principal pilar de la construcción en México.

Otros subsectores que también mostraron resultados positivos fueron las construcciones relacionadas con el petróleo y la petroquímica, que mostraron una expansión de 15.8 por ciento, le siguieron las empresas vinculadas a la electricidad y telecomunicaciones (3 por ciento) y las de transporte y urbanización (1.2 por ciento).

El único subsector que pisó terreno negativo fue el especializado en construcciones de agua, riego y saneamiento, al reportar una disminución de 0.1 por ciento y acumular siete meses consecutivos de caídas.

José Antonio Hernández, gerente del Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción (CEESCO), visualizó un mejor panorama para el sector en este año, por lo que espera un crecimiento de entre 2.0 y 2.5 por ciento, cifra superior al 1.1 por ciento de 2018.

“Si el gobierno impulsa un buen programa de infraestructura, las tasas de crecimiento de la actividad de la industria de la construcción podrían aumentar sustancialmente en los próximos años, alcanzando rangos del 4 al 5 por ciento en promedio anual”, señaló Hernández.

EMPLEO EN TERRENO NEGATIVO
Por otra parte, el personal ocupado en el sector de la construcción mantuvo la tendencia negativa que arrastra desde octubre de 2018, al registrar una reducción de 0.6 por ciento durante el primer mes de 2019.

A su vez, el promedio de horas trabajadas registró una baja de 0.7 por ciento mensual, mientras que las remuneraciones presentaron un ligero avance de 0.1 por ciento.