Fuente: Diario de Querétaro/ Laura Banda

  • Los cursos que imparte el Instituto de manera virtual, no solamente son para los afiliados a la Cámara, sino que también están dirigidos a particulares y a gobierno
El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, (Cmic), Álvaro Ugalde Ríos, dio a conocer que a través del Instituto de Capacitación de la Industria de la Construcción (Icic), se han capacitado a un promedio de 450 personas respecto de las medidas de sanidad por Covid-19.

La intención, dijo es que quienes colaboran en esta industria conozcan las medidas a emplear durante el desarrollo de las obras, evitando con ello riesgos de contagios del virus.

El dirigente de los constructores en la entidad, informó que los cursos que imparte el Instituto de manera virtual, no solamente son para los afiliados a la Cámara, sino que también están dirigidos a particulares y a gobierno.

Señaló que hasta el momento han participado 450 personas y en las próximas dos semanas, se realizarán dos cursos más, en los que se abordará el documento de 60 hojas, emitido por el organismo camaral a nivel nacional, con las medidas sanitarias que deben seguirse.

Por otra parte, Álvaro Ugalde Ríos consideró que a finales del mes de agosto, podría recuperarse el ritmo de la obras, esto a unos días de concluir el primer mes de regreso a la “nueva normalidad”.

Coincidió con otras voces de la actividad productiva al señalar que el retorno a las obras ha sido a un ritmo lento que se refleja con solo un 10% de las constructoras afiliadas con reporte de trabajo.

De igual manera, explicó que en las obras que reiniciaron actividades y que son las que pararon cuando inició la contingencia; los propios constructores son los que están absorbiendo el gasto de las adecuaciones y material que deben utilizar para cumplir los lineamientos.

Apuntó que dependiendo del tipo de obra, será el incremento del costo indirecto de cada una, por las medidas que deben llevarse a cabo; tales como: distancia entre lavados, mayor número de estufas, cubrebocas, gel antibacterial, termómetros y personal dedicado a vigilar que se realicen estas acciones; por lo que consideró que la suma de todo esto podría ser en promedio, del 1 por ciento del costo total de la obra.