Fuente: Revista Mexicana de la Construcción

En el contexto de la aplicación del Marco de Sendai, se estableció la Alianza de la UNDRR y el Sector Privado para Inversiones Sensibles al Riesgo, ARISE, la cual actualmente trabaja a través de un grupo voluntario de más de 140 empresas (grandes, medianas y pequeñas) de 40 países. Este grupo se compromete a crear sociedades resilientes alineadas a la Agenda para el Desarrollo Sustentable y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de París, la Nueva Agenda Urbana y la Agenda por la Humanidad.

Desde su creación en 1945, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha velado por la paz y la seguridad internacionales. En los últimos 30 años, el número de catástrofes naturales en el mundo se ha triplicado. Debido a ello, la ONU designó el periodo de 1990 a 1999 como el Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales. Bajo su auspicio, expertos de varios campos crearon el marco global para el riesgo y la gestión de desastres.

Varios organismos de la ONU llevaron a cabo actividades al respecto, entre ellas la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Al concluir dicho decenio se estableció en 1999 la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR, antes UNISDR), con el propósito de velar por la aplicación de la estrategia internacional de la ONU en la materia.

La función de la UNDRR es coordinar los esfuerzos internacionales guiando, monitoreando e informando sobre el progreso en la implementación del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030, que surgió con el objetivo de incorporar un conjunto de estándares comunes, objetivos alcanzables y un instrumento de base legal.

En respuesta a los daños y pérdidas causados por amenazas naturales, se trabaja con base en cuatro prioridades y siete metas (véase tabla 1).

La estrategia internacional

En el contexto de la aplicación del Marco de Sendai, se estableció la Alianza de la UNDRR y el Sector Privado para Inversiones Sensibles al Riesgo (ARISE), la cual actualmente trabaja a través de un grupo voluntario de más de 140 empresas (grandes, medianas y pequeñas) de 40 países.

Este grupo se compromete a crear sociedades resilientes alineadas a la Agenda para el Desarrollo Sustentable y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de París, la Nueva Agenda Urbana y la Agenda por la Humanidad.

Sus compromisos son:

  • Sensibilizar y crear conciencia respecto al riesgo de desastres y movilizar al sector privado.
  • Ejercer influencia en las respectivas esferas especializadas.
  • Compartir conocimiento, experiencia y buenas prácticas por medio del diálogo y acciones entre los sectores privado, público y académico y la sociedad civil.
  • Constituirse como un catalizador para generar innovación y colaboración en el desarrollo de estrategias comerciales basadas en riesgos.
  • Implementar proyectos y actividades para alcanzar los objetivos del Marco de Sendai.

Su Junta Directiva tiene a su cargo el asesoramiento y orientación global sobre políticas para la reducción del riesgo de desastres; identificar tendencias y oportunidades mundiales para involucrar mejor al sector privado. Está comprometida con la promoción global y regional para la inversión basada en los riesgos, y la facilitación para el establecimiento y desarrollo de las redes nacionales de ARISE.

Los lineamientos para estas últimas son enmarcarse en un entorno propicio para la fomentación de negocios reductores de riesgos de desastres; se establecerán de acuerdo con los requisitos del entorno local, y buscarán la implementación del Marco de Sendai.

La oferta de valor de ARISE puede resumirse en los siguientes puntos:

  • Articular al sector privado con el fin de generar un impacto mayor y evitar esfuerzos aislados.
  • La experiencia de compartir mejores prácticas para la prevención y reducción de desastres con los miembros de la red ARISE.
  • Colaborar con diferentes actores mediante el asesoramiento, seguimiento y capacitación por parte de la ONU, además de tener el apoyo técnico para el cumplimiento de la agenda y los principios del Marco de Sendai.

ARISE México

En nuestro país se instauró la quinta plataforma regional para la reducción del riesgo de desastres, donde tanto los países del continente como los organismos intergubernamentales de la región establecieron lineamientos de acción.

La misión de ARISE México consiste en crear sociedades resilientes a los riesgos impulsando la articulación del sector privado, público, academia y sociedad civil para cumplir los objetivos del Marco de Sendai, así como impulsar el desarrollo de planes de continuidad y prevención para poder enfrentar las situaciones de emergencia provocadas por desastres.

Su visión es articular al sector privado para generar un mayor impacto y evitar esfuerzos aislados en temas de prevención y atención de riesgos a desastres.

Los valores de ARISE son construir un crecimiento y desarrollo socioeconómico resiliente; establecer relaciones entre los sectores público y privado; impactar en escala nacional y local de manera segura; promover propuestas que produzcan resultados tangibles para todos los socios comprometidos; guiarse por valores comunes, el profesionalismo y los principios de la ONU, y seguir las reglas del buen gobierno, en particular mantener la integridad y la independencia de cada socio, el compromiso con las obligaciones de la asociación, la transparencia, la responsabilidad y la buena gestión financiera.

Además de los objetivos del Marco de Sendai y a los cinco compromisos señalados, ARISE actúa de conformidad con siete líneas de acción, apoyada por seis comisiones que tendrán representación en su consejo. A su vez, su trabajo se cimienta en la cooperación, la complementariedad, la responsabilidad, la eficiencia, el respeto mutuo, la transparencia y la subsidiariedad.

Las líneas de acción son:

  • Estrategia de manejo de riesgos de desastres
  • Estrategias y benchmarking
  • Capacitación y educación
  • Seguros
  • Regulaciones
  • Métricas de inversión
  • Reducción de riesgos urbanos y resiliencia

El sector privado tiene un importante papel en esta alianza. Su participación es esencial para el desarrollo de sociedades resilientes. De acuerdo con UNISDR, se estima que para el año 2030 los requerimientos anuales para el desarrollo de infraestructura alcanzarán los 90 trillones de dólares. Además, el 80% de las decisiones de inversión en infraestructura serán realizadas por el sector privado.

Por ello, a través de ARISE se trabajará en la promoción, el estudio y el intercambio de mejores prácticas y proyectos para la integración de la reducción de riesgo de desastres en estrategias comerciales y prácticas de gestión integral de
riesgos.

La importancia de adherirse

De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, por cada dólar invertido en prevención existe un ahorro de siete dólares en reconstrucción, por lo que la reducción del riesgo de desastres es una inversión y no un gasto.

Es necesario que las empresas piensen en modelos sostenibles que integren acciones de prevención, atención y mitigación de riesgos, los cuales les brindarán mayor margen de maniobra y acción frente a pérdidas económicas y sociales.

Pertenecer a una red nacional como ARISE les permitirá maximizar el impacto de la prevención de riesgos en comparación con hacer esfuerzos aislados, e incrementará la capacidad de resiliencia del entorno construido y las comunidades.

La oferta de valor de ARISE México consiste en inversión estratégica, coordinación, establecimiento de redes (networking), portafolio, estrategia y asesoría técnica.

Los miembros tienen los derechos de presentar iniciativas de estudio, propuestas, recomendaciones y, en general, ejercer toda clase de intervenciones en las asambleas generales o extraordinarias a las que convoque; participar activa y regularmente en las actividades de ésta, y proponer candidatos para nuevos asociados.


Por otra parte, contraen las obligaciones de hacer aportaciones voluntarias a la red, ya sea compartiendo sus buenas prácticas, ideas de innovación o capital humano, o en especie y recurso líquido; asistir a las asambleas generales, y a las reuniones ordinarias y extraordinarias convocadas por el consejo. Si el miembro resultara electo, aceptará cualquier cargo en el consejo y llevará a cabo las funciones inherentes al buen desarrollo de dicho cargo. Otras obligaciones son cumplir las actividades que le sean conferidas en las comisiones y comités de trabajo, y declarar que no tiene conflictos de interés con las actividades que actualmente realiza.

Elaborado por Helios Comunicación con información proporcionada por Alfonso Carrillo Silva del Observatorio de la Industria de la Construcción, CMIC.

Estimado lector, éste y otros artículos de interés los podrá encontrar en la Revista Mexicana de la Construcción No. 641 Octubre 2019