Fuente: Reforma/ Frida Andrade / Verónica Gascón

Entre adecuaciones de protocolos sanitarios y baja demanda, las industrias declaradas esenciales (automotriz, aeroespacial, minería y construcción) empezaron a reactivar operaciones de manera lenta desde el 1 de junio.

La mayoría empezó a operar a 30 por ciento de la capacidad, debido a la baja demanda, como el sector autopartes, y porque están adecuando protocolos y dando mantenimiento preoperativo a las plantas.

Oscar Albin, presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA), dijo que aunque todas las empresas del sector tienen aprobados sus protocolos de reapertura, la demanda de las armadoras no supera 30 por ciento, por lo que se trabaja a una tercera parte de la capacidad que se tenía previo a la contingencia.

“Conforme las empresas de automóviles y tractocamiones incrementen su producción, los fabricantes de autopartes lo estarán haciendo”, explicó.

Consideró que la producción de autopartes llegará a 70 por ciento en octubre y noviembre, impulsada por camionetas pick up o SUV.

Como los autos sedán tienen poca demanda, las fábricas de autopartes vinculadas a esos modelos quizá no lleguen a 70 por ciento para esos meses, advirtió.

Para evitar aglutinamiento, entre 60 y 70 por ciento de las empresas opera con un turno y aquéllas que tienen tres lo hacen con una tercera parte del personal en cada uno.

“La Secretaría de Salud y el Seguro Social pidieron turnos escalonados, que algunos inicien a las 6:00 de la mañana, otros a las 7:00 y a las 8:00 para que haya horarios diferenciados para comer y salir, con el fin de evitar demasiada gente en puntos de entrada y salida del personal, vestidores y comedores”, explicó.

En tanto, Francisco Cervantes, presidente de la Concamin, afirmó en entrevista por separado que luego de que las plantas industriales estuvieron paradas 70 días, se debe dar mantenimiento a maquinaria y equipo.

“Algunas plantas abrieron con el mínimo de personal y otras siguen acondicionando protocolos; ha sido muy lento el arranque”, comentó.

Para evitar contagios, las plantas trabajan con entre 30 y 40 por ciento del personal y planean aplicar pruebas de detección Covid-19, pero aún no hay claridad sobre su procedencia y costo, aunque podría ser de 32 a 70 dólares cada una.

Enoch Castellanos, presidente de la Canacintra, dijo que las empresas deberán invertir entre 10 y 20 por ciento de su presupuesto en adoptar protocolos, cifra superior a lo que se destina a seguridad, que es 8 por ciento.

Adelantó que la reactivación total de las empresas podría prolongarse hasta el primer trimestre del próximo año.