Fuente: Milenio Estado de México/ Alondra Ávila

  • El objetivo es recaudar fondos para apoyara dos instituciones de asistencia social

El próximo 25 de octubre serán subastados 104 casos de seguridad, metálicos y de aluminio que 93 artistas plásticos utilizaron como lienzo para mostrar su visión sobre diferentes temáticas que rescatan elementos de la mexicanidad en diferentes épocas de la historia. Se espera que entre 250 y 300 personas asistan al evento que se llevará a cabo en el Centro Cultural Toluca.

Cómo parte de la subasta “Construyendo con Arte Un casco de Ayuda”, el Comité de Damas Voluntarias de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), delegación Estado de México, busca recaudar fondos para apoyar a dos instituciones de asistencia social que atienden la discapacidad intelectual y el espectro autista.

En conferencia de prensa la presidenta del Voluntariado María Madrazo González, refirió que curadores especializados colocarán el precio de salida de cada pieza y lo que junten será en especie, es decir, equipamiento para las instituciones beneficiadas.

“Hace siete años se realizó un ejercicio similar a nivel nacional pero con palas La anterior presidenta lo hizo con cucharas de albañil y las que sobraron se subastaron en diferentes eventos En esta ocasión serán 104 cascos”, puntualizó Madrazo González.

Los artistas se valieron de variadas técnicas en pintura y escultura, tales como acrílico, óleo, pintura de aceite, bronce, cerámica, hidrográfia, chaquira (arte huichol), plástilina, acuarela y mixtas.

En su intervención, el maestro Rafael Huerta Carreón, quien tiene 50 años de trayectoria detallo, que esta acostumbrado a pintar en plano yen cuadros de mediano y gran formato, por lo que lo más complicado de plasmar obras en los cascos fue que el metal no absorbe tan fácilmente el óleo y tuvo buscar alternativas para solucionarlo.

Mientras que el arquitecto David Camorlinga Tagle, apuntó que en los cascos puso su visión de la solidaridad, desde cómo se ve y cómo se vive. Con 15 años de experiencia en el área de la escultura, aseguró que lo más complicado fue proyectar la idea, aunado a que la superficie es diferente a lo ha que hecho con anterioridad.

Cada artista plasmó su capacidad técnica y la capacidad de sensibilidad al espectador, en mi caso tardé tres semanas y media en realizar mi obra, la cual hace alusión a un cráneo, especialmente por eso de que los mexicanos no le tenemos miedo a la muerte enfatizó el artista.