Urgen ajustar normas con Atlas de Riesgo

La información de los riesgos sísmicos, geológicos, de hundimientos o inundaciones, plasmada en el Atlas Público de Peligros y Riesgos, debe traducirse en decisiones específicas para la Ciudad, como modificar las normas para edificar, expusieron especialistas.

Fuente: Reforma/ Iván Sosa

“Un mapa general es útil, pero debemos contar con microzonificaciones, con más detalles de los riesgos en cada región.

“Eso permitiría saber qué tipo de construcción y qué especificaciones debe cumplir un edificio para el tipo de suelo y el nivel de hundimiento en donde está”, planteó el investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, Manuel Perló.

El riesgo no puede eliminarse, añadió el especialista, pero es factible adaptarse a través de normas de construcción que utilicen los datos de áreas vulnerables para edificar inmuebles con tecnologías que los hagan seguros.

“Necesitamos uno microzonificado a nivel sísmico, que a la vez nos permita conocer si se trata de una área con hundimientos o si cruza una falla geológica, para adaptar las construcciones a esas características”, apuntó el ex director del Programa Universitario de Estudios de la Ciudad.

Generar información general carecerá de utilidad si la construcción de edificios derribados o demolidos por el sismo del 19 de septiembre se realiza en el mismo sitio sin incorporar previsiones sobre los riesgos conocidos, agregó Perló.

El investigador del Instituto de Biología de la UNAM, Luis Zambrano, también recomendó usar el Atlas para mejorar la seguridad de las construcciones.

“No basta con saber del riesgo geológico en el subsuelo, debe incluirse, por ejemplo, la obligación de estudiar la alteración en los flujos subterráneos del agua cuando se construye el anclaje de torres, porque puede vulnerar la cimentación alrededor de otros inmuebles”, indicó Zambrano.

Tampoco tendrá sentido que el Atlas precise el riesgo de urbanizar laderas, si a partir del temblor prosigue el proyecto para detonar proyectos inmobiliarios en torno a las barrancas de Tarango para extender el crecimiento inmobiliario de Santa Fe, apuntó Zambrano.

“El Atlas, con otros instrumentos como el Ordenamiento Ecológico, debe servir para no repetir el error después del terremoto de 1985, cuando se detonó el desastre urbano que nos tiene en una crisis de movilidad, de contaminación y de riesgo sísmico”, subrayó el investigador.

El Gobierno capitalino indicó que en breve presentará la versión pública del Atlas de Riesgo, del que lanzará una aplicación digital para facilitar su consulta.

2017-10-04T11:36:15+00:00 octubre 4th, 2017|Construcción|