Fuente: Excélsior/ Aura Hernández

La industria de la construcción se ha mantenido sin grandes cambios desde la década de los 60 lo que ha provocado menos productividad y eficiencia siendo la única manera de revertir esta situación la adopción de nuevas tecnologías y procesos de innovación.

Por ejemplo datos de la consulta McKinsey indican que si se lograra incrementar la productividad de la industria de la construcción en Estados Unidos se tendrían cerca de 1.6 billones de dólares adicionales al año y se impulsaría el Producto Interno Bruto global en aproximadamente dos por ciento.

“Lo que se necesita es un enfoque de transformación. Un aumento de la productividad es posible cambiando la forma en que construimos” confió la investigadora asociada del Digital Craft Lab y jefa de fabricación de materiales e infraestructuras avanzadas de la Universidad de Texas Negar Kalantar.

Al participar en la Cumbre Conecta y Construye en Autodesk University 2018 explicó que se requiere cambiar la forma en que se diseña crear nuevos materiales utilizar nuevo hardware y software como pueden ser las impresoras 3D y tener una buena logística.

Actualmente existen varios proyectos y programas pilotos que cuentan con esas características y tratan de innovar esta industria En particular destaca el uso de las impresoras 3D como es el caso de la firma MX3D que usó una para construir un puente de acero o bien la compañía chinaWinsun New Materials que fabrica casas en 24 horas.

Kalantar consideró que la impresión 3D no es la única que puede cambiar al mercado de la construcción también está la posibilidad dé generar nuevos diseños más eficientes y fáciles de ensamblar Por ejemplo la Universidad de Texas tiene un proyecto con Autodesk para fabricar estructuras modulares.