Fuente: La Jornada Maya/ Carlos Águila Arreola

El tren maya respetará totalmente el medio ambiente porque sería movilizado con energía híbrida (diésel y electricidad) y de hidrógeno, a su paso por la Reserva de la Biosfera de Calakmul, e iniciaría su construcción el 16 de diciembre en forma simultánea en los cinco estados por donde correrá, dio a conocer Rogelio Jiménez Pons.

  • Estrategia del proyecto está basada en un paradigma de desarrollo sostenible

En el marco del tercer Foro Regional de Sustentabilidad, el futuro director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) sostuvo al mismo tiempo que la consulta pública para decidir si se construye el ferrocarril o no, se realizará el 24 y 25 de noviembre. El proyecto comenzará en diciembre pese a que habrá una consulta ciudadana.

Sobre la construcción de la vía, señaló que de Palenque a Escárcega ya existe el tramo, sólo habría que modificarlo, y que de Escárcega a Chetumal y hasta Cancún sería totalmente nueva y que la licitación se preparará cuando se tenga el proyecto ejecutivo, en tanto que sobre la fabricación de los trenes, se lanzará otra internacional en un año.

Sobre si el ferrocarril tiene proyecto ejecutivo con estudio ambiental y permisos de uso de suelo, porque no tenerlo representaría sobrecostos y que la obra se retrase, como alertó la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Jiménez Pons aseguró que el Tren Maya “ya tiene manifestaciones de impacto (mia’s) previamente establecidas”.

“O sea, la proyección no es nueva, el proyecto se viene haciendo desde hace rato –desde hace cuando menos dos años– del lado poniente; la parte nueva si requiere nuevos estudios, que es la que va de Escárcega por la carretera (Federal 186, proveniente de Villahermosa).

“La que culmina en Chetumal y cruza cuatro entidades: Tabasco, Chiapas, Campeche y Quintana Roo; cruza Calakmul, va hacia Chetumal, poquito después sube hacia Felipe Carrillo Puerto, y luego Tulum hasta Cancún.”

Rogelio Jiménez aseveró que para ese tramo falta el proyecto ejecutivo, y cuando ya esté listo vienen las mia’s, y en cuanto a cómo se resolverá el tema de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, dijo que lo más importante es la estrategia para ayudar a la zona al citar que “un tren contamina 100 veces menos que una carretera”.

Recordó que ya hay una vía de Palenque a Valladolid, que abarca más de 700 kilómetros, y tendrá que ser completada de Escárcega a Chetumal, y refirió que el factor fundamental será la carga; en especial la entrega de gasolina, y también sería para residentes y turistas.

“Los trenes de pasajeros no son rentables en ninguna parte del mundo, pero la carga sí y hacia el sur del país es muy rentable, pues anualmente se gastan 12 mil millones de pesos en fletes nada más para combustibles.”

Comentó que se analiza la posibilidad de quitar la carretera que actualmente entra a la zona de Calakmul, y reemplazarla con un tren de hidrógeno (movilizado con ese gas) –técnica que se acaba de usar hace un mes en Alemania, aclaró–, además de que a la reserva de la biosfera se le ayudará mediante un programa que prevé reforestar 50 mil hectáreas, lo que le quitaría presión a la zona selvática.

Sobre cómo se movilizará el ferrocarril, el futuro titular del Fonatur sostuvo que “ahorita lo que está planteándose es un tren diésel-híbrido, que es diésel-eléctrico… el que penetraría a la reserva (de Calakmul), posiblemente sea de hidrógeno”.

Jiménez Pons reconoció interés de China para participar en el proyecto; sin embargo, subrayó que México tiene compromisos de región y es parte del bloque norteamericano, por lo que se respetará a los socios comerciales (Canadá y Estados Unidos).

Expresó que la estrategia del proyecto está basada en un paradigma de desarrollo sostenible que considera “recuperar, mantener y promover las tradiciones ancestrales mayas, así como el patrimonio culinario y artesanal de la región”.