Fuente: El Economista/ Karol García

La construcción de la nueva refinería de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Dos Bocas, Tabasco, no tendrá una licitación pública internacional sino que será adjudicada mediante el esquema de licitación restringida por invitación directa a empresas que cuenten con experiencia en estos trabajos y que además no tengan antecedentes de corrupción o malos manejos, para evitar las experiencias que ha tenido la estatal en las últimas reconfiguraciones al Sistema Nacional de Refinación.

  • Además de capacidad técnica, las empresas convocadas deben estar libres de antecedentes de corrupción, advirtió Rocío Nahle.

Así lo confirmó la secretaria de Energía, Rocío Nahle, quien recordó que las últimas tres reconfiguraciones que se han realizado generaron un gasto superior a 8,000 millones de dólares (más de 150,000 millones de pesos) y hoy en día corresponden a las refinerías con menor producción en el país.

Por ejemplo, Minatitlán, en Veracruz, tuvo una inversión inicial de 3,500 millones de dólares (más de 60,000 millones de pesos) durante el gobierno de Felipe Calderón, para aumentar de 160,000 a 285,000 barriles diarios el proceso de crudo. El año pasado, se realizó una inyección adicional de más de 4,000 millones de pesos para obras en las plantas hidrodesulfuradoras y de tratamiento de crudo Maya, luego de que, de un pico de proceso de 221,000 barriles por día en julio del 2013, la producción fue bajando hasta 50,000 barriles por día en el último trimestre del 2017, mientras que en el 2018, los trabajos provocaron que arrancara en ceros, situación con la que cerró el año.

Durante su participación en el foro Energy México 2019, Nahle explicó que otro ejemplo de los trabajos inconclusos se ubicó en la refinería de Tula, donde a partir del 2014 se destinaron 4,600 millones de dólares (más de 90,000 millones de pesos) para incrementar en 40% la producción de combustibles ligeros, como gasolinas, diesel y turbosina. La mitad de las obras, dispuestas para concluir en el 2020, fue cancelada por irregularidades administrativas del constructor, la brasileña Odebrecht (que enfrenta escándalos de corrupción en 12 países). Entre noviembre del 2017 y el mismo mes del año pasado, el proceso de crudo en este centro refinador cayó casi 40%, ubicándose en 136,000 barriles diarios, con lo que operó a 43% de su capacidad.

“No queremos ese tipo de experiencias”, dijo la titular de Energía, por lo que para los trabajos en Dos Bocas “se va a invitar a empresas serias, y no digo serias sólo porque tengan experiencias en estos trabajos, sino porque no cuenten con antecedentes de malos manejos en el país”.

Madero, detenida
La refinería de Madero, en Tamaulipas, es otra que después de una inyección de casi 1,800 millones de pesos a partir del 2016 para la modernización de sus 22 plantas operó en mínimos el año pasado: con un promedio anual de 18,000 barriles diarios, que es menos de 10% de su capacidad luego de que sólo procesó crudo cinco meses del año, que hasta el último reporte de Pemex no presentó proceso de crudo.

La nueva refinería de Dos Bocas contempla una inversión de alrededor de 8,000 millones de dólares (160,000 millones de pesos) para el proceso de 340,000 barriles diarios de crudo (20% de la capacidad actual) y contará con 17 plantas de proceso y 93 tanques y esferas.