Fuente: Reforma/ Belén Rodríguez

El incremento de la inversión en obra pública para impulsar el crecimiento, uno de los objetivos anunciados para el nuevo presupuesto, no está reflejado en el documento presentado el sábado pasado, señalaron analistas.

“La idea de priorizar infraestructura para tratar de catapultar un crecimiento de mediano y largo plazo no está presente en este Paquete”, afirmó Héctor Villarreal, director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
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La mayor inversión en obra pública era uno de los rubros clave en la política de gasto del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, pero los recursos limitados podrían haber afectado este objetivo, dijeron analistas del centro.

“No se ve presente en este Paquete simple y sencillamente porque no tenían dinero”, dijo Villarreal en la presentación del estudio “Implicaciones del Paquete Económico 2019”.

De acuerdo con el análisis, en 2017 el gasto en obra pública fue equivalente a 1.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), en el Presupuesto de 2018 se estimó de 1.8 puntos y el Proyecto de Presupuesto para 2019 propone un gasto en obra pública igual a 1.9 puntos del PIB.

Así, el monto en pesos para 2019 asciende a 488 mil 395 millones, un incremento de 17.4 por ciento en términos reales frente al año previo.

Según explica el CIEP, desde 2013 este gasto ha enfrentado fuertes recortes, lo que lo llevó a a disminuir en 1.3 puntos del PIB en ese periodo y pasar de representar el 11.7 por ciento del gasto total a 7.6 por ciento.

“Para 2019 se propone un aumento, pero no se alcanzará el nivel que se tenía en 2013”, indica el análisis.

De acuerdo con el CIEP, algunas limitantes para tener inversiones en infraestructura es la baja recaudación registrada y una alta proporción de gastos en ineludibles, que incluye deuda y pensiones.

Sin embargo, visto por ramo, el Presupuesto propuesto para las empresas productivas del estado cuenta con una mayor participación dentro de la inversión total en obra pública, la cual en el caso de Pemex pasa de 66.8 a 73.3, mientras que el de CFE pasa de 5.6 a 11.2 por ciento.