Fuente: El Heraldo de México/ Adrián Arias

  • En el Plan de Negocios de Petróleos Mexicanos se proyecta remontar el descenso que ha sufrido el procesamiento de petróleo de 2008 a 2018, debido a la baja producción de las refinerías

La estrategia de refinación del Plan de Negocios de Pemex prevé aumentar 143 por ciento el nivel de proceso de crudo dentro del Sistema Nacional de Refinación (SNR), al pasar de 612 mil a un millón 485 mil barriles diarios a lo largo del sexenio, debido principalmente a la instalación de la nueva refinería Dos Bocas y al programa de reparaciones de las existentes, sin embargo, los analistas consideran que es una meta ambiciosa ante el alto costo que la nueva planta representa, de 8 mil millones de dólares, y las pocas probabilidades de que se construya en sólo tres años.

El plan de Pemex prevé remontar la caída de 51 por ciento registrada en el nivel de procesamiento de crudo que se observó en la última década, el cual pasó de un millón 261 mil barriles diarios en promedio en 2008 a 612 mil barriles diarios procesados en promedio al cierre de 2018. La caída se vio influida por la declinación en la producción petrolera que disminuyó la dieta de las refinerías y también a los paros no programados.

La petrolera estima que a partir de 2023 entre en operaciones la nueva refinería que aportará al SNR una capacidad de procesamiento de 320 mil barriles diarios: “En un escenario conservador, las mejoras en los índices de confiabilidad y una mayor disponibilidad de crudo ligero permitirán, a partir de 2021, incrementar el proceso de crudo en el Sistema y a finales de 2022, la incorporación de Dos Bocas, que llevará el nivel de proceso arriba de un millón 470 mil barriles diarios”, detalla el documento.

“Se espera para 2023, que los volúmenes de producción de gasolinas superen en más de 2.7 veces los producidos en 2019, derivado, adicionalmente, de mejoras en el rendimiento del SNR”, abundó.

La nueva refinería es la apuesta fuerte del gobierno federal para apuntalar el SNR e incrementar la producción de gasolinas y buscar una mayor independencia de las importaciones, ya que permitirá producir 170 mil barriles diarios de gasolina y 120 mil de diésel de ultra bajo azufre.

“Este gobierno sí la va a hacer. Es un proyecto viable, es un proyecto necesario, es un proyecto de Pemex“, dijo la secretaria de Energía, Rocío Nahle, quien enfatizó que la construcción del nuevo complejo industrial es “irreversible”.

Con la nueva refinería se espera que genere 135 mil empleos, de los cuales 23 mil serán directos y 112 mil indirectos.

“Dos Bocas es el proyecto menos sensato de todos los que puede tener el presidente López Obrador. No se ha construido una refinería de ese tamaño en Norteamérica desde 1974, las refinerías no son buen negocio, tienen márgenes de utilidad muy pequeños cuando se tiene excelencia operativa, de lo contrario pierden dinero, por eso no se construyen”, dijo Jorge Andrés Castañeda, consultor independiente en materia energética y económica.

En 2018 la filial de Pemex, Transformación Industrial (TRI), encargada del negocio de refinación, reportó una pérdida neta de 57 mil millones de pesos, según los estados financieros consolidados de la empresa.

Los márgenes de utilidad en refinación son muy bajos: “Oscilan entre 6 y 8 dólares por barril, cuando en exploración y producción los márgenes son como de 40 y 45 dólares por barril”, explicó.

“Pemex debe dedicarse a proyectos que generen dinero para tener flujo de efectivo y hacerle frente a sus obligaciones de deuda. La gallina de los huevos de oro de Pemex, con la que llevamos 40 años, ya se acerca a su fin; puede ser una empresa viable, ganar dinero y pagar impuestos, pero no va a poder mantener al gobierno como lo hacía”, dijo Castañeda.

El especialista opinó que es poco probable que la refinería quede terminada en tres años, pues en el mundo hay ejemplos de que los proyectos de esta magnitud tardan más y son más caros, incluso hay empresas petroleras que han cancelado la construcción de refinerías.

En agosto de 2018, la paraestatal petrolera de Trinidad y Tobago, Petrotrin, anunció la decisión de cerrar su refinería Pointe-a-Pierre debido a las pérdidas. El ministro de energía, Franklin Khan, aseguró que las deudas financieras y pasivos de la empresa petrolera podrían dejar quebrado al país.

BP, la petrolera inglesa cerró en 2015 su refinería Bulwer Island en Australia. El presidente de BP Australia aseguró que la competencia de las refinerías de la zona Pacífico-Asia ponían presión a sus operaciones de forma que la mejor decisión de negocio a largo plazo era dejar de producir y comprar los productos refinados. Esto, en un contexto en el cual la compañía Shell cerró en el mismo año sus estaciones minoristas y la refinería de Geelong; y la petrolera Caltex cerró su refinería Kurnell en Sydney en 2012, de acuerdo con un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

Otro ejemplo es la refinería de Elk Point, en EU, cuyo costo ascendía a 10 mil millones de dólares, con una capacidad de 400 mil barriles, pero que finalmente fue cancelada.

El Imco ha propuesto cancelar el proyecto de Dos Bocas, Tabasco, pues la inversión sólo tiene 2 por ciento de probabilidad de éxito. “Es un proyecto que destruye valor”, expreso al respecto Castañeda.

“Además de la nueva refinería, el plan de refinación dependerá mucho de tener la materia prima en el tiempo programado de producción, cualquier variación pondrá en riesgo el plan de refinación”, opinó Ramsés Pech, analista de Caraiva y Asociados.

Pemex prevé producir 2.6 millones de barriles diarios a 2024 y de esos enviará 1.3 millones de barriles a exportación para mantener la entrada de divisas.

El objetivo de la nueva refinería y del plan de refinación es lograr la autosuficiencia energética, reducir importaciones de gasolina y producir lo que se consume en el mercado interno: “Esta propuesta es muy ambiciosa. Independientemente de que la oferta de gasolina se va a incrementar, y pensando en el mejor de los casos de que Dos Bocas se materialice, va haber un déficit, porque la demanda de gasolinas va a crecer más que la oferta”, dijo Arturo Carranza, consultor en materia energética de Mercury.