Fuente: La Razón/ Berenice Luna

Aunque dentro de la construcción del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) del próximo año se priorizó la inversión física presupuestaria, ésta sólo representó 2.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), cuando los mínimos aceptables por organismos han señalado que es de 5.0 por ciento como proporción del PIB.

  • Analistas del sector resaltan que asignación no tuvo recortes; la CMIC esperaba recursos superiores a los 800 mmdp para que la industria creciera hasta 3% en 2019

De acuerdo con José Antonio Hernández Balbuena, gerente del Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción (Ceesco), perteneciente a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), la asignación de recursos para inversión física no era la ideal, pero resaltó que no registró recortes.

De hecho, tuvo un aumento en términos reales de 4.1 por ciento, con relación a lo aprobado en 2018; sin embargo, se esperaba un otorgamiento de 3.0 a 3.5 por ciento como proporción del PIB.

En entrevista con La Razón, el analista explicó que el aumento de 4.1 por ciento equivale a 476 mil millones de pesos; muy por debajo de lo planteado como necesario para la inversión física que se necesita para lograr nuevos estándares, aumentar el gasto en infraestructura.

Hernández Balbuena destacó que, en términos absolutos, la industria de la construcción esperaba una inversión de entre 751 mil y 870 mil millones de pesos, para que el sector creciera entre 2.5 y 3.0 por ciento en 2019; sin embargo, con los 670 mil millones autorizados, el pronóstico de crecimiento de la industria va de 2.0 a 2.5 por ciento, siempre y cuando esta inversión se complemente con recursos privados, que representa 77 por ciento de la inversión total en construcción.

Ahora bien, es importante diferenciar entre la inversión física y la pública, ya que en la primera se incluyen las adquisiciones y el mantenimiento a obras que se están realizando; con esta especificación la inversión en obra pública apenas alcanza el 80 u 85 por ciento de la inversión física.

“A final de cuentas, de esa cantidad de inversión física presupuestaria aprobada, sólo 80 por ciento va dirigida a la obra pública, lo que quiere decir que se invierten entre 500 y 550 mil millones de pesos para proyectos de obra pública”, destacó.

En un análisis realizado por el Ceesco refiere que las dependencias que observaron mayor alza en cuanto a recursos asignados para inversión física en comparación con este año fue la Secretaría de Turismo, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el IMSS, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos.

Es importante mencionar que el aumento en los presupuestos de estas dependencias se explica por los proyectos prioritarios del Gobierno federal, como el Tren Maya, la construcción del Aeropuerto de Santa Lucía, la rehabilitación de las seis refinerías y la construcción de una nueva.

La Secretaría de Turismo registró un incremento real de 517.6 por ciento en comparación con lo asignado este año, (1,055 millones en 2018 vs. 6,759 millones en 2019); por su parte la Secretaría de la Defensa Nacional tendrá un aumento de casi 48.1 por ciento (13,730 millones en 2018 vs. 21,133 millones para 2019).

Asimismo, el IMSS (8,485 millones en 2018 vs. 12,649 millones en 2019), la Comisión Federal de Electricidad (43,487 millones en 2018 vs. 60,969 millones en 2019) y PEMEX (204,622 millones en 2018 vs. 273,069 millones en 2019) observaron incrementos reales de 43.5, 34.9 y 28.4 por ciento, respectivamente, con relación a lo aprobado en 2018.

Sin embargo, en el caso de Conagua, dentro del PPEF, su presupuesto retrocedió 39.2 por ciento; en tanto que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes tuvo una reducción de 26.4 por ciento.

El Dato: Pemex y CFE son los mayores receptores de presupuesto para el siguiente año, con 65 y 27 mil millones de pesos.