Por qué analizar e inspeccionar un puente carretero

Fuente: Revista Mexicana de la Construcción

La labor de inspeccionar la infraestructura de puentes carreteros está a cargo de ingenieros especializados en la rama, y además se realiza con sensores para verificar la resonancia y movimiento de la infraestructura. Esta actividad es más relevante que nunca a la luz de una tragedia ocurrida recientemente.

A mediados del mes de agosto del presente año se vivió un episodio trágico para el sector mundial de la construcción: el desplome del puente Morandi en Génova, Italia.

El puente era una obra de infraestructura de la década de 1960. Su ubicación implicaba el paso sobre zonas urbanas, centros comerciales, residencias y áreas dedicadas a la industria, situación que pudo modificar las condiciones de apoyo.

Frente a dicho acontecimiento, resulta trascendente conocer la importancia del análisis e inspección de obras carreteras como los puentes, sin importar el esquema o modelo con el que se construyan.

Hoy en día, los materiales no son realmente un factor del tipo de siniestros como el del puente Morandi. Existen nuevas tecnologías y elementos de construcción con mayor capacidad de carga o para reparación de algún agrietamiento en estructuras de concreto, defectos que también se pueden minimizar con un refuerzo de fibra de alta resistencia. Además, hay elementos estructurales más esbeltos y con mayor
capacidad de carga.

¿Qué es lo más importante para la construcción de un puente carretero? Cada paso tiene su relevancia, desde la concepción del proyecto, su análisis y el de la zona donde se ha decidido desarrollarlo. Este último aspecto es clave, ya que el análisis del subsuelo es un punto al que no se le debe restar importancia. Es necesario revisar los estudios previos para evitar cualquier falla, y constatar que en efecto corresponden a la obra verificando líneas de conducción con riesgo de falla cercanas que pudieran afectar la cimentación de la subestructura.

Todo análisis de subsuelo debe corroborarse en el momento de las excavaciones o perforaciones y debe corresponderse con lo proyectado. En el caso de que algo no corresponda, debe notificarse inmediatamente al proyectista para que realice los ajustes necesarios: rediseño, cambio de estructura y hasta de ubicación si la zona no es adecuada.

Hoy en día, los materiales no son realmente un factor del tipo de siniestros co-
mo el del puente Morandi. Existen nuevas tecnologías y elementos de construcción con mayor capacidad de carga o para reparación de algún agrietamiento en estructuras de concreto, defectos que también se pueden minimizar con un refuerzo de fibra de alta resistencia. Además, hay elementos estructurales más esbeltos y con mayor capacidad de carga.

Lo que sí puede ser un factor es el tipo de estructura que se utiliza. Antes era muy común que las construcciones fueran de mampostería o estructuras de acero con remaches para la unión de piezas, lo que daba como resultado claros más pequeños por librar. Con las tecnologías actuales se ejecutan estructuras con mayores claros de servicio y mayor capacidad de carga.

Sobre la inspección de puentes carreteros
La labor de inspeccionar la infraestructura de puentes carreteros está a cargo de ingenieros especializados en la rama, y además se realiza con sensores de movimiento que pueden ser colocados en la subestructura o superestructura.

Debido al uso, la alta intensidad de flujo vehicular y el incremento en las cargas que se transportan, la periodicidad recomendable para hacer inspecciones en puentes carreteros es cada año. Sin embargo, cuando se tienen ciertas características específicas en las estructuras se recomienda hacerlo con mayor frecuencia; tal es el caso de los puentes de acero, en los que el medio ambiente es factor de corrosión, dependien-
do de la ubicación.

La primera inspección de los puentes carreteros se hace antes de poner en funcionamiento la obra, verificando que cumpla con las cargas con las que fue proyectado. Las revisiones posteriores permiten justamente observar la evolución de daños o deterioros, y así estipular las medidas a seguir. Para llevar a cabo dicha actividad se requiere conocer a detalle cierta información, en la que destaca:

  • Proyecto de la estructura
  • Otros documentos de su construcción (pruebas de calidad de los elementos)
  • Fichas de inventario
  • Fichas de inspecciones básicas, anteriores o especiales
  • Proyectos de reparación, refuerzo o rehabilitación

En ocasiones, la conservación de la infraestructura dependerá de la limpieza en la superficie de rodadura, de los drenes de la superestructura y coronas de la subestructura, así como de la reparación y pintura de parapetos, resanes y reparaciones menores en las superestructura y subestructura para atenuar un deterioro.

¿Cómo se hace la inspección?
Se emplean sensores para monitorear los movimientos horizontales y verticales; cuando se rebasan los parámetros, hay que intervenir. También es fundamental revisar los neoprenos; si éstos sobrepasan el límite de aplastamiento deberán cambiarse para evitar daño entre la superestructura y la subestructura, y evitar así probables desplazamientos de las estructuras.

Otros instrumentos necesarios para ejecutar la inspección de las estructuras son: pruebas de carga en movimiento a lo largo de la obra, equipo de cómputo portátil conectado a la estructura con sensores para registrar los datos que indiquen probables anomalías de la estructura; cámara fotográ-
fica para tener un referente visual de los daños observados, distanciómetro, marcadores de diferentes colores, lupa, linternas, plantilla de medición de fisuras o fisurómetro y equipo de seguridad personal.

La revisión puede dividirse en las siguientes etapas:

  • Perimetral inferior de las caras laterales del tablero: consiste en inspeccionar todos los elementos del contorno de la estructura.
  • En zigzag desde debajo del tablero: inspección de las pilas y cara inferior del tablero.
  • Perimetral de la zona superior del tablero: se observa el estado del pavimento, juntas de dilatación, barreras y barandillas, losas de transición, señalización, pórticos y luminarias.
  • Cauce: tener la seguridad de que el cauce a inspeccionar sea cuatro veces la longitud del puente.

En caso de que un puente deba reconstruirse, se llevan a cabo actividades como el reforzamiento de la superestructura o subestructura, la construcción de protecciones contra socavación, recimentaciones, sustituciones de superestructura y adecuaciones, siempre y cuando sean favorables los costos de reparación contra tiempos de utilización o gran demanda.

Estimado lector, éste y otros artículos de interés los podrá encontrar en la Revista Mexicana de la Construcción No. 635 Septiembre-Octubre 2018

2018-10-17T11:59:06+00:00octubre 5th, 2018|Revista Mexicana de la Construcción|