Fuente: El Financiero/ Darío Celis

De los mil 600 proyectos de infraestructura identificados, le decía en la semana que el sector privado tiene el foco en 100 de ellos. Son los que en principio serían autosuficientes.

De ésos, hay apetito en 50 que son los que el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) de Eduardo Ramírez presentarían al presidente Andrés Manuel López Obrador.

El gran problema al que se enfrentan los gremios que presiden Carlos Salazar Lomelín y Antonio del Valle Perochena es la falta de una definición de la 4T en materia de política de infraestructura.

Y es que no hay seguridad de que el nuevo régimen permita el acompañamiento del sector privado en sus fondeos ni tampoco que le cedan a particulares la inversión total de ellos.

De nueva cuenta el nombre del juego se llama ‘confianza’, un activo muy volátil en un gobierno donde un día sí y otro también el Presidente de la República tilda al empresariado de adversario político.

Pero como quiera que sea, en el CCE y en la CMIC hay voluntad por reactivar la economía por la vía de la inversión productiva, toda vez que la destinada en el Paquete Económico 2020 es insuficiente.

En la lista de los 100 proyectos más rentables que identificó el sector privado, el CCE y la CMIC quieren proponer una inversión estrictamente privada de 60 mil millones de dólares.

Se pretende que esa bolsa sea complementada con los 17 mil millones de dólares que la Secretaría de Hacienda etiquetó en el Proyecto de Presupuesto para obra pública.

Si bien son 100 proyectos los que le llevarán a AMLO, la mitad serán los verdaderamente prioritarios que se iniciarían a partir de enero del 2020 con inversión mixta.

El plan del CCE y el CMIC es muy ambicioso porque anteriormente el gobierno federal y la IP invertían en conjunto el equivalente a 35 mil millones de dólares en infraestructura.

Sin embargo, la propuesta a la 4T es que se invierta prácticamente el doble del presupuesto habitual: es decir unos 77 mil millones de dólares.

LA DISPUTA INTERACCIONISTA al interior de AHMSA se intensificó tras la detención por acusación de lavado de dinero de que fue objeto su líder, Alonso Ancira. La familia de Xavier Autrey es la que está atrás de esta solicitud de un nuevo crédito por 180 millones de dólares para elevar el valor de la acerera previo a su venta. Al parecer este movimiento está al margen de las gestiones que Jefferies Financial Group viene realizando de tiempo atrás porque se trataría de una gestión individual. Fue el banco de inversión estadounidense el que este año obtuvo el préstamo de 475 millones de dólares de Cargill para terminar de pagar a los acreedores. Ruido al proceso.

ESTE ARROZ YA se coció. EXI, el fideicomiso que preside Mario Gabriel Budebo, ya cerró la compra de los activos de Operadora de Vías Terrestres, la concesionaria de ICA que dirige Guadalupe Phillips. El CKD de infraestructura es el nuevo dueño del libramiento La Piedad, las autopistas Kantunil-Cancún y Rio Verde-Ciudad Valles, así como el túnel de Acapulco. Se estima que la operación superó los 8 mil millones de pesos y se está fondeando con recursos de Afore como Siglo XXI que lleva Felipe Duarte, Citibanamex de Luis Sayeg y Pensionissste que dirige Iván Pliego.

PEMEX SELECCIONÓ LAS primeras cinco zonas en aguas someras que licitará en noviembre bajo el esquema de Contratos Integrales de Exploración y Producción, modelo que sustituyó a los farmouts. Se trata de Akal, Sihil, Ayin, Bacab y Lum. De las mexicanas que ya se aprestan a participar apunte a Jaguar de Dionisio Garza Medina, Petrobal de Alberto Bailléres, Protexa de Rodrigo Lobo, Grupo R de Ramiro Garza, Diavaz de Luis Vázquez y Maxoil de Daniel Servitje. Son 15 regiones con las que Pemex pretende pasar de una producción diaria actual de 1.7 millones de barriles a 1.9 millones en 2020.

LE DECÍA AYER que la Financiera Nacional de Desarrollo, antes Financiera Rural, inició un proceso licitatorio. Es para renovar su software bancario, un contrato que ronda los 700 millones de pesos. Las ofertas están por entregarse y compiten tres consorcios. Uno integrado por Kio de María Asunción Aramburuzabala, otro liderado por Axtel que maneja Rolando Zubirán y otro por Scontinuidad Latam que dirige Leonardo Rodríguez. Al primero le están cuestionando al socio. Se trata de PISA, que aparentemente ya había vendido la solución al entonces Banrural, lo que implicaría un daño patrimonial.

PUES NADA, QUE Jet Van Car Rental echó mano de una automotriz china para proveer los 700 camiones pesados que le acaba de adjudicar Segalmex, el organismo a cargo de Ignacio Ovalle. La arrendadora de Cuauhtémoc Velasco surtirá la marca Foton Motors, que representa aquí Bernardo García Manzano. Habrá que ver cómo será en términos de rapidez la entrega, pues las unidades se importarán de ese país. Otro aspecto a considerar es la disponibilidad de refacciones y repuestos. Le decía que Velasco ganó un contrato de poco más de mil 700 millones de pesos.

TODO APUNTA A que Dufry, la cadena de tiendas duty free que aquí controla Andrés Holzer, se quedará con los ocho establecimientos que eran del grupo panameño La Riviera. Hablamos de unos mil 800 metros cuadrados, amén de espacios de oficinas y bodegas en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la CDMX, que dirige Miguel Peláez. Estos inmuebles pertenecieron al Grupo Empresarial Wisa, del árabe Nidal Ahmed Waked Hatum. Dufry, de origen española, ya domina las tiendas libre de impuestos en la T1 y tiene fuerte presencia en Cancún, Cozumel, Los Cabos y Monterrey.