Fuente: El Universal/ Emilio Fernández

Al iniciar el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador se suspendió la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en terrenos federales del ex Lago de Texcoco, tal como lo anunció tras la consulta nacional que se efectuó del 25 al 28 de octubre.

Los contratos con las empresas que participaban en la edificación de la magna obra del sexenio del ex presidente Enrique Peña Nieto con el gobierno federal saliente y con el Grupo Aeroportuario de México tenían vigencia hasta el viernes 30 de noviembre.

Personal de vigilancia contó a EL UNIVERSAL que desde la noche del viernes dejaron de ingresar las góndolas que transportaban materiales pétreos extraídos de las minas de la región para el aeródromo.

“Desde hoy [sábado] ya no han entrado los camiones pesados que normalmente traían el material para descargarlo”, dijo uno de los vigilantes del Cuerpo de Seguridad Auxiliares del Estado de México (CUSAEM).

Después de la consulta nacional que se realizó los últimos días de octubre, en la que 69% de los participantes optaron por edificar dos pistas en la Base Aérea Militar de Santa Lucía, en Tecámac, el entonces presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, anunció que se suspendería a partir del 1 de diciembre.

A las 8:00 horas de ayer se presentaron a los terrenos donde se llevaba a cabo la obra pocos trabajadores administrativos y operativos, algunos de ellos adheridos a los sindicatos que participaban en el proyecto aeroportuario.

Pedro Hernández, uno de los empleados que laboró desde septiembre de 2015 —fecha en la que inició la obra— acudió el sábado a entregar unos papeles a su jefe, pero el viernes fue su último día de trabajo.

“Hasta ayer [viernes] saqué la última máquina del aeropuerto, ya hoy nomás me presenté a darle unos papeles al ingeniero. Allá adentro ya no hay obras de parte de nosotros. Nos dejaron sin chamba a mucha gente, la neta, y yo me voy a presentar hasta el 2 de enero con la empresa a ver si hay trabajo”, contó.

Lamentan la cancelación, otros dos trabajadores, originarios de Nezahualcóyotl, lamentaron que se haya cancelado la obra aeroportuaria porque eran mejor remunerados que en otros proyectos.

A uno de ellos le pagaban 2 mil 300 semanales de ayudante y al otro 3 mil 200. “En otros trabajos nos pagaban menos por lo que hacíamos, nos dijeron que regresáramos el lunes, pero no sabemos si será para que nos digan que ya no habrá trabajo”, narró.

En el registro de asistencia de la puerta 7, hasta las 9:30 del sábado, 21 trabajadores habían ingresado, cuando en días normales sobrepasaban los 200, dijo uno de los vigilantes que lleva el control de los que entran y salen caminando por la puerta 7.

Uno de los trabajadores operativos afirmó que la actividad es prácticamente nula. “Yo calculo que bajó entre 90% a 95%, aunque hoy es día festivo por el cambio de Presidente, pero a mí no me han dicho nada mis jefes de que ya terminó el proyecto”, dijo.

Elementos de la Policía Federal continuaban con los patrullajes dentro de los terrenos y en toda esa zona donde se efectuaba la terminal aérea.

No saben cuánto tiempo permanecerán en esas labores.

La mañana de este sábado la autopista Peñón Texcoco registró sólo afluencia de automóviles particulares, transporte público y de carga, pero no para la obra aeroportuaria que se realizaba en el lugar.

En el interior de los terrenos continúa parte de la maquinaria que se empleó desde septiembre de 2015, cuando iniciaron los trabajos del NAIM. Los vigilantes no saben aún si se la llevarán pronto de ahí.