Fuente: Revista Mexicana de la Construcción

En la CMIC defendemos y pugnamos por el derecho humano al agua en los términos que señala la Constitución sobre el acceso, disposición y saneamiento de una manera suficiente, salubre, aceptable y asequible. Esto requiere otorgar al Estado las herramientas legales para mejorar la calidad de la infraestructura y de los servicios relacionados.

La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción coincide con la Comisión de Recursos Hidráulicos de la Cámara de Diputados respecto a analizar la necesidad de promulgar una nueva Ley de Aguas Nacionales o de reformar la existente, partiendo de un amplio debate nacional que involucre a todos los actores implicados en el sector hidráulico, académicos y expertos en la materia, para contar con un marco legal que facilite el cumplimiento del derecho al agua, entre otros.

Debido a la importancia del sector hídrico en la construcción y a las facultades de nuestra organización empresarial, la CMIC tiene interés en participar, ya que, como lo contemplan los artículos 4 y 7, fracción II, de la Ley de Cámaras Empresariales y sus Confederaciones y el artículo 5 del reglamento de la citada ley, es una instancia de consulta y colaboración para el Estado.

En línea con lo anterior, consideramos imprescindible modificar la legislación correspondiente para transitar de un modelo caduco e inoperante por la falta de capacidad técnica, financiera y administrativa con operación municipal, a un modelo de gestión altamente profesionalizado que permita la transferencia de tecnología y de experiencia así como la disposición de recursos financieros del sector privado.

Cabe señalar que en México sólo el 15% del agua es para el consumo humano, mientras que 76% se utiliza en la agricultura, 4% se destina a la industria y 5% a la generación de energía hidroeléctrica. En este contexto, inhibir o desincentivar la participación e inversión privada en la infraestructura hidráulica empeoraría la grave situación del sector, en perjuicio de la población.

En la CMIC defendemos y pugnamos por el derecho humano al agua en los términos que señala la Constitución sobre el acceso, disposición y saneamiento de manera suficiente, salubre, aceptable y asequible. Esto requiere otorgar al Estado las herramientas legales para mejorar la calidad de la infraestructura y de los servicios relacionados.

La relevancia del sector y su transversalidad son innegables. Los recursos hídricos impactan directamente a la población, la industria, el campo, la vivienda, la energía, el turismo, el ambiente, etcétera. En proporción a ello están las necesidades de inversión, tanto para la operación y mantenimiento como para asegurar la calidad en los servicios relacionados con las presas, canales, acueductos, plantas de tratamiento, estaciones de bombeo, redes de distribución, tanques de almacenamiento y obras de protección a las poblaciones, además de toda la infraestructura requerida de recolección, conducción, tratamiento y eliminación adecuada de las aguas residuales. Sin embargo, los recursos públicos han disminuido significativamente al pasar de un máximo de
40 mil millones de pesos anuales a menos de 30 mil millones, pese a que las estimaciones de las necesidades de inversión por año son de al menos 70 mil millones.

En todo el mundo el agua tiene un papel preponderante; su seguridad está considerada como un asunto prioritario, junto con el crecimiento poblacional, la pobreza, el terrorismo y el medio ambiente. De manera contraria a esta tendencia, en México no se contempla al agua como un tema prioritario. Muestra de ello es que está fuera de los programas de mayor urgencia del gobierno federal y no es un tema preeminente en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, lo que le da la mayor de las importancias a trabajar en conjunto para formular leyes que propicien el desarrollo del sector hidráulico en beneficio de la población.

Algunos de los retos y desafíos del agua que requieren la participación del gobierno son seguridad hídrica, gobernanza, participación privada, economía circular, resiliencia, sustentabilidad, modelos de gestión y financiamientos, entre otros. Los países que están resolviendo los temas de agua, independientemente del tipo de gobierno de que se trate, lo están haciendo con recursos públicos y con la participación privada, aunados a una eficiente gestión en la prestación de los servicios profesionales en el ramo.

La CMIC reitera al presidente de la República y al Congreso de la Unión su disposición para colaborar con experiencia y propuestas a fin de desarrollar la infraestructura hídrica en el corto, mediano y largo plazo en favor del crecimiento de México.

Estimado lector, éste y otros artículos de interés los podrá encontrar en la Revista Mexicana de la Construcción No. 640 Agosto 2019