Fuente: La Jornada/ Alma E. Muñoz

El gobierno de México firmó ayer un acuerdo marco con la Oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), con el propósito de transparentar la gestión pública.

El presidente Andrés Manuel López Obrador solicitó la vigilancia del organismo en la contratación de obras públicas, porque hemos padecido a muchas empresas extranjeras que vienen a sobornar a funcionarios, a promover la corrupción para la obtención de contratos y que no cumplen con los compromisos.

Firmaron el documento en el salón Tesorería de Palacio Nacional, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y la secretaria general adjunta de la ONU y directora Ejecutiva de la UNOPS, Grete Faremo, con López Obrador como testigo de honor.

Ebrard resaltó la necesidad de aplicar los más altos niveles de transparencia, exigencia, honestidad e integridad en los proyectos más relevantes de la administración y puso de ejemplo que la UNOPS será el socio principal en el tránsito a un sistema electrónico de pasaportes.

A su vez, Grete Faremo destacó la oportunidad de aumentar la eficiencia para proyectos más efectivos, sobre todo para la población más necesitada.

El embajador Juan Ramón de la Fuente, representante permanente de México ante las Naciones Unidas, resaltó que el mecanismo ayudará a llegar a la raíz de problemas que nos agobian y permitirá suscribir convenios específicos para la contratación de consultorías, obras, gestión financiera y proyectos de licitación.

Al enfatizar su empeño en erradicar la corrupción, el presidente López Obrador destacó que con este acuerdo México se abre al escrutinio internacional. Pero agregó que con austeridad se combate el lujo, la extravagancia y la fantochería –palabra que, entre risas, confió que la traductora pudiera interpretar a la titular de la UNOPS– y expuso que mientras en otros países llegan funcionarios a sus oficinas en bicicleta, aquí hasta, hace poco, el presidente era custodiado por 8 mil elementos del Estado Mayor Presidencial.