Fuente: El Financiero/ Gustavo Armenta

La semana pasada hablábamos en este espacio de cómo la empresa Mota-Engil Turismo y la desarrolladora inmobiliaria Thor Urbana, construyen en la Riviera Nayarit un desarrollo de mil 800 millones de dólares, que incluye tanto una parte inmobiliaria como otra hotelera. Pues bien, esa es una buena noticia, pero no la única en este rubro.

En los últimos días hemos sabido también de otras obras que inician, no solamente en el plano hotelero e inmobiliario, sino también en el renglón de centros comerciales, algunos de los cuales están convertidos en verdaderos atractivos turísticos.

Como el Grand Outlet Malltertainment Riviera Maya, que estará ubicado muy cerca de Cancún y Puerto Morelos, en Quintana Roo, cuya primera piedra se puso este lunes.

El proyecto es una enorme plaza comercial —si es que todavía puede caber este concepto ya muy rebasado— que combina para el cliente un centro de compras, que al mismo tiempo es un lugar de entretenimiento con múltiples opciones.

Animados, entre otros factores, porque la Riviera Maya recibe cada año a 17 y medio millones de turistas, de los cuales el 54 por ciento tienen como actividad más popular las compras, el Grupo GICSA, de los hermanos Elías y Abraham Cababie, así como el empresario hotelero José Chapur, dueño de los hoteles Moon Palace, entre otros, se animaron a invertir tres mil millones de pesos en este proyecto, que se levantará sobre un enorme terreno de 250 mil metros cuadrados.

Pero la inversión no para ahí, por el contrario, prácticamente se duplicará con otros tres mil millones de pesos que Abraham Cababie, director general de GICSA, calcula que invertirán sus socios comerciales, es decir: todos aquellos que se establezcan en este Grand Outlet para ofrecer algún producto o servicio, los cuales serán muy variados.

Además de que en un área de 90 mil metros cuadrados contará con tiendas de las marcas más conocidas y usuales en ente tipo de malls, el lugar tendrá varios lagos artificiales con una extensión total de 80 mil metros cuadrados, así como otros 40 mil metros cuadrados para las actividades de entretenimiento, como acuario, auditorio con aforo para siete mil quinientas personas, parque de diversiones, la pista de go cars más grande del mundo y un globo aerostático con un diámetro de cuarenta metros, además de tres hoteles.

Aparte de la inversión, que será cuantiosa, este centro comercial aportará al destino cinco mil nuevos empleos —calculan que la mitad serán directos—. De acuerdo con lo afirmado por Cababie durante la ceremonia, este no será el primer proyecto de GICSA en la entidad, por lo que estima que ya han generado para el estado alrededor de 85 mil empleos directos y otro tanto de indirectos, lo que seguramente los tiene como una de las principales empresas creadoras de plazas de trabajo en los diferentes destinos del estado. Planean abrir en invierno del próximo año.

El por qué GICSA eligió este destino para edificar un centro comercial de esta envergadura, donde ya la oferta de parques de diversiones es muy fuerte, se encuentra en esta respuesta: “Tomando en cuenta factores como el número de turistas que se reciben anualmente en el destino turístico, la importancia que tienen las compras como actividad durante los viajes; y la preferencia de gastar en experiencias, Grand Outlet Malltertainment complementará al turismo en la Riviera Maya con la mejor oferta comercial mixta de toda la región, al contar con la presencia de las principales tiendas de moda en México, así como las marcas de lujo más exclusivas, en formato de Outlet.

“Igualmente, busca ser un destino turístico y social, donde los visitantes se puedan reunir para disfrutar de la moda, la gastronomía, la música, las tradiciones locales y el entretenimiento; en un ambiente donde la tecnología, la innovación y el agua serán los principales elementos.

“El entretenimiento mezclado con el shopping se ha convertido en un valor de real importancia para el turismo a nivel mundial, es por eso que Grupo GICSA ha aumentado sus esfuerzos para cada vez tener una mayor aportación en la industria y generar experiencias únicas, tanto para los residentes como para los visitantes que viajan a México”.

Esta visión es la más propositiva que se pueda tener: no ser una competencia, sino un complemento de lo ya existente.