Fuente: Zona Franca/ Alfonsina Avila

  • A partir de la segunda semana de septiembre los procesos de licitación para la obra pública en León cambiarán a un esquema de evaluación. Se trata de un sistema de puntaje que ponderará del 60 al 65 por ciento la parte económica y del 35 a 40 por ciento al tema técnico.

Así lo anunció Carlos Cortés Galván, director de Obra Pública, en compañía del Francisco Javier Padilla Guerrero, presidente estatal de la Cámara de la Industria de la Construcción (Cmic).

El funcionario municipal detalló que buscan incentivar a las empresas licitantes, para que se certifiquen y capaciten a su personal de forma continúa. En el análisis se le dará peso a aquellas que tengan mejores cartas credenciales.

Especificó que en los últimos cinco meses han usando simulaciones y le hicieron los ajustes correspondientes, para iniciar con un nuevo modelo licitatorio a partir de la segunda semana de septiembre.

Carlos Cortés Galaván, director de Obra Pública.
“Lo que estamos haciendo y hemos revisado que la licitaciones públicas las haremos como una evaluación por puntos, que también contempla la ley de obra pública, esta tendrá un porcentaje que se ponderará a la parte económica y otro porcentaje que se da a lo técnico”.

Por otro lado, Cortés Galván dijo que se tienen dar más de beneficios o ventajas a las empresas que hacen también su trabajo con calidad, es decir, que tengan sus procesos certificados para obtener más puntos que el que no lo tenga.

La empresa que demuestre que su personal constantemente está en capacitación, tendrá más puntos que otra que no le dedica ni recurso ni tiempo.

“Se aplicará a partir de la segunda semana de septiembre. Es la propuesta de que la licitaciones públicas ya empiecen a contemplar este rubro. Hemos hecho un proceso de pruebas piloto. No es algo así que queramos sacar de la nada. Hemos tenido un proceso de cinco meses, algunas simulaciones, y hemos hecho los ajustes correspondientes”.

El titular de Obra Pública agregó que es una propuesta “motivacional o aspiracional” para que las empresas se dediquen a buscar mejores prácticas al capacitar a su gente, certifique y busque líneas de crédito con instituciones que den mejores garantías “y podamos obtener mejores propuestas económicas y de calidad”.

“Estamos visualizando entre un 60 y un 65 por ciento la parte económica y entre un 35 y un 40 por ciento la parte técnica (…) no es prioridad, pero lo económico tiene una ponderación mayor porque de laguna manera tenemos que seguir cuidando el recurso”.

Al cuestionarle la diferencia de porcentajes, Carlos Cortés aseveró que si antes no se le daba ningún porcentaje a la parte técnica, ahora darle ese 35 o 40 por ciento es una ponderación alta.