Fuente: El Economista/ Fernando Gutiérrez

La visión de la actual administración gubernamental en el tema de vivienda es que ésta es un derecho de todos los habitantes del país y no se tiene que ver como un producto financiero. Ante ello, el gobierno trabaja en una reconfiguración de la política de vivienda y en darle la prioridad a la población de más bajos recursos.

En entrevista, Edna Vega Rangel, titular de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), habló sobre el trabajo que realizará este organismo durante este año, donde tendrá un presupuesto de poco más de 9,300 millones de pesos para ejercer en tres vertientes: el Programa Nacional de Reconstrucción, el de Mejoramiento Urbano y el de Vivienda Social, que es el esquema de subsidios que en otros gobiernos fue muy importante para la industria y que en esta administración se buscará no darle el peso que tuvo en las anteriores.

—En abril se anunciará la nueva política de vivienda, ¿en qué se enfocará Conavi y cuál es el análisis de la industria en estos primeros meses de gobierno?

—Hemos visto que en los últimos sexenios se dio una combinación entre subsidio y crédito para la vivienda destinada básicamente a los grandes conjuntos habitacionales y vivienda nueva, donde el papel de la Conavi fue apoyar a este sector de la economía; sin embargo, la población de menos recursos, la más vulnerable, no fue atendida.

Había una dispersión y descoordinación en los programas de vivienda (…) Subsidios por todos lados, pero sin ninguna congruencia, incluso de ordenamiento territorial. No vemos que la política habitacional anterior sirviera para este ordenamiento territorial salvo los perímetros de contención urbana, que fueron una herramienta útil, que permitió controlar el crecimiento expansivo de las ciudades, pero para la población de menores recursos no hubo los elementos adecuados.

Lo que buscamos es focalizar el recurso público en la población que menos tiene. Estamos en el proceso de aprobación de las reglas de operación, entonces todo lo que es atención a la población más vulnerable lo atenderá Conavi y se eliminan programas como el de Cuartos Rosas y Reserva Inmobiliaria, entre otros.

Se buscará una coordinación más estrecha en todo el sector. Infonavit y Fovissste tendrán que diseñar programas que permitan la atención a todos sus derechohabientes, no sólo a quien tenga una capacidad crediticia en relación con la oferta de vivienda, y Conavi se enfocará en la población más vulnerable.

—¿Cuál será el principal cambio respecto al gobierno anterior en cuestión del trabajo de Conavi?

—No ver a la vivienda como un producto financiero sino como un derecho, como se reconoce con la Organización de Naciones Unidas; la vivienda no es tabiques y techo, es todo el entorno urbano, es el hábitat de la población con componentes como ubicación adecuada, con servicios, certeza en la tenencia, adecuación cultural (…) La accesibilidad para la población más vulnerable y la asequibilidad.

Reconociendo esos componentes, la política habitacional no puede limitarse a esquemas financieros sino que se tiene que realizar una serie de acciones, instrumentos y herramientas que permitan todo eso.

El debate se ha centrado en la reducción del esquema de subsidios (…) Ahí es importante la reducción, pero se incrementa la atención de la población de menos recursos. Dentro de las prioridades de la política habitacional, la número uno es reconstrucción, que es el mayor recurso que tendrá Conavi, de más de 5,200 millones de pesos.

Tenemos también el programa Mejoramiento Urbano y finalmente el esquema de cofinanciamiento (Vivienda Social), donde una parte se ocupará de apoyar a las pequeñas empresas que sí requieren del subsidio, desarrolladores locales, y ahí estaremos trabajando con los institutos de vivienda y la banca social como cooperativas.

—¿Cómo se trabajará en el programa de subsidios, ahora Vivienda Social, donde se aprobaron 1,700 millones de pesos a Conavi?

—En este esquema se cuenta con 1,700 millones de pesos para este año, de los cuales ya se anunció una dispersión de 400 millones mediante el esquema de soluciones habitacionales (vía Infonavit).

Nos dimos cuenta de que antes, en este esquema, el desarrollador que primero llegaba a inscribirse era el que ejercía el subsidio. Ahora buscamos criterios claros de asignación por estado y congruentes con la política general: entidades con población indígena, en rezago y alto índice de violencia.

Como cuarto criterio, que el subsidio se ejerciera por pequeñas y medianas empresas que hubieran construido en dichas zonas y que estuvieran en riesgo por la falta de liquidez (por falta de subsidio) y que tuvieran créditos contratados con Sociedad Hipotecaria Federal.

Ya se creó el Comité de financiamiento, donde participan varias dependencias y áreas para autorizar la aplicación de subsidios, no queda a la decisión de una persona, tenemos que sustentar porqué se va a dar ese apoyo.

—En el programa de Vivienda Social, ¿cuántas acciones podrían hacer?

—Estamos haciendo un análisis, porque tenemos 1,700 millones para este esquema, y una parte es para vivienda nueva, a través de desarrolladores, banca social o gobiernos de los estados. Fuera de los 400 millones de pesos ya anunciados y próximamente a ejercer, el resto lo estamos armando para poder atender al sector de manera equitativa (…) Vamos a tener reuniones regionales con los institutos de vivienda de los estados.

No puedo dar una cifra exacta de acciones porque dependerá de si los institutos de vivienda estatales pueden aportar.

—La política nacional de vivienda se presenta hasta abril próximo, ¿se caerá la industria en estos primeros meses del año?

—No creo que caiga, hay mucha iniciativa por parte del sector privado y la industria vinculada (…) Nos falta muy poco para demostrar que el subsidio de Conavi en realidad no era necesario para grandes desarrolladores; la industria no se caerá porque Infonavit generará nuevos programas, Fovissste y SHF también, estamos intentando cubrir todo el universo de la industria que se nos permita y que cada quien atienda a quien tiene que atender.

—¿Cómo encontró a la Conavi?

—Hay mucho que no hemos encontrado, faltan explicaciones en muchas situaciones. La parte más difícil y que está en marcha es justo en los perímetros de contención urbana, hay cosas que se están analizando.

También en algunas de las asignaciones de entidades ejecutoras de subsidio que no fueron muy transparentes, pero al final de cuentas no se trata de una cacería de brujas, no comparto el quehacer de Conavi en los últimos años, porque estoy convencida de que la función del Estado es otra, pero bueno, estamos rescatando lo valioso, por ejemplo, el Sistema Nacional de Indicadores de Vivienda.

—¿Cómo se visualiza a Conavi a lo largo del sexenio?

—Como la entidad ejecutora de los programas del Estado, públicos encaminados a la atención de la población más vulnerable de este país y a lo largo de estos seis años la veo como una instancia que se consolidará, aportará todos los elementos para que el Estado retome la rectoría en las políticas habitacionales de este país, así lo veo.