Fuente: El Economista/ Redacción

Avalado por la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), el Instituto Tecnológico de la Construcción (ITC) es una opción interesante para quienes buscan desarrollarse en ese mercado.

En sus instalaciones del poniente de la ciudad, el ITC imparte dos carreras enfocadas específicamente a la industria y al mercado de la construcción ingeniero en construcción y arquitecto constructor.

Ambas carreras, cuyos planes de estudio están avalados por la Secretaría de Educación Pública, tienen un programa de 11 cuatrimestres, que se cursan en poco menos de cuatro años.

En todos los casos los estudiantes de nuevo ingreso cursan un cuatrimestre propedéutico, y a partir del segundo entran de lleno al plan de estudios.

Una de las ventajas que permite el modelo de enseñanza del ITC es que a partir del cuarto o quinto cuatrimestres la mayoría de los estudiantes son integrados a alguna empresa, a través de la bolsa de trabajo que opera con todas las empresas asociadas a la CMIC.

El ITC no es una escuela masiva. Sin tener una cantidad fija, cada año se incorporan entre 120 y 150 nuevos estudiantes a alguna de las dos carreras y a diferencia de antaño, hoy cada vez hay mayor demanda de mujeres para ingresar a las carreras que se imparten.

Actualmente, por cada siete hombres que ingresan, se inscriben tres mujeres, comentó José Manuel Peña, promotor educativo del ITC.