Fuente: El Economista/ Belén Saldívar

La inflación registró en marzo una ligera aceleración, que la ubicó en el límite del objetivo del Banco de México (Banxico), de acuerdo con la información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En el tercer mes del año, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un avance mensual de 0.39%, con lo que se ubicó en tasa anual de 4.00%, mayor al dato de febrero de 3.94 por ciento.

Con estos datos, la inflación se ubicó por segundo mes consecutivo dentro del rango objetivo del Banxico de 3% +/- 1 punto porcentual. Sin embargo, se encuentra en el límite establecido.

El dato resulta menor al esperado por el mercado que proyectaron una inflación de 4.02%, derivada de un incremento en los precios de las gasolinas, gas LP y algunas mercancías.

“La inflación de marzo mostró pocas sorpresas respecto a la expectativa del mercado. El índice de precios logró sólo tres quincenas por debajo del umbral de 4.00%, pues ya en la segunda quincena de marzo se ubicó en 4.06 por ciento. La principal causa es el comportamiento de los precios de productos energéticos, que se han visto afectados por las cotizaciones internacionales de los combustibles, perjudicados por conflictos geopolíticos en Medio Oriente”, consignó Monex en un análisis.

Añadió que el dato coincide con el tono menos optimista que mostró el Banxico respecto al panorama de la inflación en México, en su último comunicado de política monetaria.

Resurge la presión por energéticos
La aceleración de la inflación en marzo, de acuerdo con analistas, se debió principalmente a los incrementos que se presentaron en el rubro de los energéticos, debido a la recuperación en los precios internacionales del petróleo.

“Lo anterior compensó la moderación en bienes agropecuarios, por lo que la tasa de crecimiento anual del índice no subyacente se presionó por primera vez en tres meses”, destacó Alejandro Saldaña, gerente de Análisis Económico de Ve por Más.

El reporte del Inegi precisó que la inflación no subyacente se ubicó en 5.47% anual en marzo, dato mayor al del mes previo de 5.25 por ciento. Dentro de este rubro, los precios de los productos agropecuarios aumentaron 3.70% en comparación con el mismo mes del 2018, en tanto que los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno incrementaron 6.86 por ciento.

Al interior de los energéticos, la gasolina magna registró un aumento anual en sus precios de 11.45%, con lo que se convirtió en el genérico con mayor incidencia en el mes.

La inflación subyacente, por su parte, tuvo una variación anual de 3.55%, ligeramente mayor a 3.54% de febrero. Dentro de ésta, las mercancías vieron un incremento de precios de 3.71%, y los servicios uno de 3.38 por ciento.

El avance, refirieron analistas, se explicó por el comportamiento de los alimentos, que registraron su mayor crecimiento en el año, mientras que el efecto de Semana Santa se verá hasta abril —en el 2018 fue en marzo— por lo que habrá un retraso en el ajuste de los precios relacionados con el turismo.

“El resurgimiento de presiones en el rubro no subyacente y la resistencia de los precios de mercancías y servicios a bajar de forma más pronunciada evidencian los temores del Banxico sobre una inflación estructuralmente alta y expectativas de largo plazo que no convergen con el objetivo puntual de 3.0%”, refirió Joan Domene, analista de Invex.

Productores enfrentan menores alzas
Por su parte, el Índice Nacional de Precios al Productor (INPP) presentó en marzo un avance de 0.18% mensual, con lo cual la inflación para este sector se ubicó a una tasa anual de 4.25 por ciento.

Con ello, la inflación a los productores hiló cuatro meses de desaceleraciones, además de ser el menor dato desde abril del 2018, cuando la inflación anual se ubicó en 4.00 por ciento.

Alejandro Saldaña explicó que, si bien las tres ramas de la actividad económica registraron desaceleraciones anuales en marzo de este año, al interior del rubro de industrias se registró una mayor presión en la minería, en tanto que el rubro de servicios no ha mostrado clara evidencia del ajuste al salario mínimo.

Por rubro de actividades económicas, las primarias —que se refieren a la agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza— registraron una disminución en sus precios de 0.90%, mayor a la que se registró en febrero de 0.73 por ciento.

En lo que se refiere a las actividades secundarias, conocidas como el sector industrial, éstas presentaron una inflación de 5.06% en marzo.

Al interior de éstas, la generación, transmisión y distribución de electricidad, agua y gas por ductos presentaron un incremento de 8.84%, seguidas de la industria de la construcción con 6.38%; las manufacturas, con 4.75%, y la minería con 3.12 por ciento.

Por su parte, el sector servicios registró una inflación anual de 3.61% en el tercer mes del año. Al interior de las actividades terciarias, los transportes, correos y almacenamiento tuvieron la mayor incidencia al presentar un aumento en sus precios de 4.46 por ciento.