Fuente: El Universal/ Maritza Navarro

El gobernador Francisco Domínguez Servién inauguró obras viales, con una inversión de 260 millones de pesos, y comprometió la próxima entrega del primer hotel en la comunidad de Tzibantzá, uno de los sitios turísticos más visitados de esta demarcación.

Primero, entregó la ampliación y modernización de la carretera estatal 120 Cadereyta- El Palmar, en la que se invirtieron 244 millones de pesos para beneficiar a cerca de 30 mil personas. El impacto que genera es a nivel regional, al ser una de las entradas hacia la Sierra Gorda del estado.

Fueron intervenidos 10 kilómetros, al pasar de dos a cuatro carriles, para reducir 20% el tiempo de traslados.

También favorece la actividad de los parques industriales y de más de 3 mil unidades económicas, pues diariamente se registra una afluencia de 300 mil vehículos, incluyendo los 100 mil de tránsito local.

“Esta obra favorece la movilidad interior del estado y mejora la calidad de vida de más de 28 mil 500 habitantes de 27 comunidades de la zona, la inversión fue con recursos estatales”, expresó el mandatario panista.

Dijo que, junto con el bulevar de Boyé, en donde el municipio aplicó 16 millones de pesos, se detonará la economía de los cadereytenses, al complementar circuitos que favorecerán las visitas turísticas del Pueblo Mágico.

La obra cuenta con 21 mil 453 metros cuadrados de pavimento asfáltico, guarniciones de concreto simple y banquetas de concreto, además de señalética vehicular en la superficie horizontal y señalética vertical para la seguridad de los peatones y vehículos.

“Mejores carreteras y caminos significan mejores oportunidades para los habitantes. Con estas acciones se verán beneficiados los pobladores de las comunidades de Villa Guerrero, Mintheé, Los Maqueda, Boyé, El Palmar y la cabecera municipal, quienes todos los días transitan por esta vía hacia sus centros de salud, de estudio, de trabajo y abasto”, mencionó.

En el caso de la comunidad de Boyé, recordó, sus habitantes reciben cada año a cientos de visitantes en la Feria de la Barbacoa y El Pulque, además de fomentar la llegada a otras zonas como Tzibantzá, que cuenta con una isla en la presa de Zimapán. Ahí, se construye el primer hotel con 20 habitaciones y una inversión de 60 millones de pesos.