Fuente: El Economista/ Lilia González

Si el proyecto del Tren Maya en el sureste de México carece de un proyecto ejecutivo, el cual debe integrar un estudio ambiental, permisos de uso de suelo, entre otros aspectos, podría representar sobrecostos a las empresas y causar con ello que la obra no concluya a tiempo, alertó el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Eduardo Ramírez Leal.

  • Un proyecto ejecutivo incompleto donde no se tomó en cuenta, por ejemplo, la condición del medio ambiente, explica en 95% de los casos los sobrecostos y retrasos en las obras, advirtió.

En el marco del primer Foro de Aluminio Innovación y Futuro México 2018, organizado por la Cámara Nacional de la Industria del Aluminio, el representante de los constructores sostuvo que su gremio está entusiasmado por participar en el proyecto, aunque “cuando se empieza a realizar una obra y no se tiene contemplado todo esto (un plan ejecutivo) a la hora que arranca, se tiene que efectuar para que funcione, se transfiere el costo al que contrató y entonces termina costando más”.

Comentó que ni el presidente electo Andrés Manuel López, ni su equipo han presentado el proyecto sobre el Tren Maya a los empresarios. “No conocemos el proyecto y nos preguntan: ¡oye!, ¿qué tan factible es y que se termine, en cuánto tiempo es factible?, ¿cuánto cuesta?”. Aunque ya existe una fecha para colocar la primera piedra y realizar una consulta ciudadana al final de este mes para preguntar si se está de acuerdo con la obra, el dirigente de CMIC abundó que no se tienen los detalles del mismo, entre ellos la factibilidad financiera, alcances, plazos o estudios de la obra.

Explicó al gremio de productores y transformadores de aluminio que el ciclo de la infraestructura debe asegurar que los proyectos se preparen, contraten, ejecuten y operen con mayor eficacia.

“La sociedad nos ha reclamado, desde el punto de vista técnico, por qué tal o cual obra que estaba planeada para hacerse en determinado tiempo y costó tanta cantidad no se cumplió.

“En más de 95% de los casos, (el incumplimiento) es porque el proyecto no estaba completo, no se tomaron condiciones del medio ambiente, de las capacidades de carga, de los suelos, los problemas hidráulicos, energía o a lo mejor derechos de vía y uso de suelo en los costos”, sostuvo Ramírez Leal.

Si AMLO dijo que aún con la aplicación de la consulta ciudadana, el proyecto del Tren Maya arranca el próximo 16 de diciembre, entonces seguramente se tienen los estudios, hay factibilidad financiera y también ya visualizaron qué parte del erario público se le va a dedicar, o si se va a invitar a los privados a que participen con alguna parte del proyecto.

Lo solicitado es que a los empresarios participantes se les deje participar, en mayor proporción a los mexicanos, en este periodo que es la construcción.

“Las empresas están comprometidas con apoyar al próximo gobierno. La situación es muy sencilla, vámonos por respetar la ley de obra pública, y la oportunidad para los proyectos que sigan es para que todos los empresarios de la construcción estén atentos de las licitaciones que van a salir a partir del día 1 de diciembre”, demandó.