Fuente: El Economista/ Viviana Estrella

Para el ejercicio fiscal en curso, el Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Fovissste) proyecta colocar hasta 1,840 créditos en la entidad, un incremento de 45% en relación con los 1,267 concretados en el 2018.

Respecto al monto de derrama económica, para este año se estima de 1,300 millones de pesos, una variación de 15% en relación con los 1,127 millones del 2018, expuso el jefe del Departamento de Fovissste en Querétaro, Enrique Durand Arias.

Los incrementos previstos para este año corresponden a diversos factores, entre ellos la actualización de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) que incrementó 4.8%, así como aumentos salariales.

“Se da por una actualización, ahora nuestros créditos son en UMA y obviamente los valores de los salarios y de nuestros créditos se incrementan, hoy nuestro tope, en un crédito tradicional que es nuestro crédito estrella, el más competitivo es de 1 millón 102,000 pesos. Y estamos tratando de hacer otro tipo de esquemas, tenemos convenios con otros bancos comerciales y podemos generar créditos cofinanciados con la banca”, pronunció el jefe de Departamento.

El abandono de viviendas es una de las problemáticas que enfrenta el Fovissste. En el estado se han detectado 150 viviendas en condiciones de abandono, ubicadas principalmente en la zona metropolitana y en San Juan del Río.

Mientras, a nivel nacional, cerca de 9 millones de viviendas se encuentran en abandono.

Durand Arias explicó que lo anterior se da porque las constructoras no terminan las obras, el fenómeno migratorio o defunción.

En el estado se contabilizan 35,000 trabajadores que representan cerca de 140,00 beneficiarios a través del Fovissste.

Mejorar calidad, el reto
En tanto, el desarrollo de la calidad de la vivienda es uno de los principales retos que enfrenta el Fovissste, refirió el vocal de este organismo a nivel nacional, Agustín Gustavo Rodríguez López.

Detalló que en el país existe un rezago de 9 millones de viviendas abandonadas, que enfrentan problemáticas de conectividad y estructurales.

Por tanto, se trabaja en desarrollar un programa para garantizar que la vivienda en malas condiciones no se recicle y evitar que sea colocada en el mercado, así como para garantizar que se cumpla con estándares de conectividad y servicios públicos.