En 2 meses estará listo el tren de carga del nuevo aeropuerto

La obra estaba prevista para el primer semestre, pero sufrió retraso por las lluvias; el precio del proyecto se elevó de 860 millones a mil 50 mdp por las adquisiciones del derecho de vía.

Fuente: Milenio Diario/ Pilar Juárez

Pese a los contratiempos para la liberación del derecho de vía y las lluvias de las últimas semanas, se estima que el tren de carga que conectará al Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) estará listo en septiembre e iniciará operaciones en octubre próximo, informó Erich Wetzel, director general de Ferrocarril y Terminal del Valle de México (Ferrovalle).

En 2 meses estará listo el tren de carga del nuevo aeropuerto La obra estaba prevista para el primer semestre, pero sufrió retraso por las lluvias; el precio del proyecto se elevó de 860 millones a mil 50 mdp por las adquisiciones del derecho de vía.

En entrevista, informó que el costo de la obra pasó de 860 millones a mil 50 millones de pesos, entre otros aspectos por las complicaciones que se tuvieron en la adquisición del derecho de vía. La inversión incluye la compra de estos derechos, la construcción de un paso a desnivel carretero, la vía y los materiales para su operación.

Se trata de la construcción de 11 kilómetros de vía desde un ramal de la línea de Ferrovalle cercana a Tepexpan, Estado de México, para conectar con el patio de descarga del nuevo aeropuerto, obra que a la fecha lleva un avance de casi 70 por ciento.

De los 11 kilómetros, siete serán paralelos a la Autopista Pirámides Ecatepec, con un cruce en la carretera Lechería-Texcoco, por lo que se construirá un paso a desnivel, y un cruce con el Canal de San Juan Teotihuacán, además se prevé la construcción de 8.6 kilómetros de vía del patio de descarga y seis sistemas para descarga de materiales y centros de acopio.

La operación del tren de carga ayudará al acarreo de material de construcción de las pistas 2, 3 y 6, así como para las plataformas de rodaje y edificio terminal, ya que se anticipa una demanda para transportar casi 20 millones de metros cúbicos de material de construcción como basalto y tezontle, así como para sacar escombros.

LAS COMPLICACIONES

La vía del tren de carga se tenía prevista en una primera instancia para el primer semestre del año; sin embargo, las complicaciones por el derecho de vía y recientemente las lluvias fueron los factores que provocaron el retraso.

“La adquisición de los derechos de vía fue compleja; uno de los grandes problemas de México es el derecho de vía”, dijo Wetzel al considerar que en promedio pueden tardar de entre dos y tres años.

Explicó que para Ferrovalle fue un proceso relativamente rápido, pues la negociación comenzó el año pasado y ayudados por la experiencia de la constructora Pinfra se logró obtener en buen tiempo.

Una vez que se entregue la vía para conectar al nuevo aeropuerto, Wetzel y el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), encabezado por Federico Patiño, analizarán qué entidad será la encargada de operar el tren.

“La vía que se construya será propiedad del grupo aeroportuario y estamos en pláticas para poder operarla”, agregó Wetzel.

Se prevé que el nuevo aeropuerto sea un foco de atracción para el desarrollo tecnológico e industrial, así como para actividades de almacenamiento y distribución, por ello confió que la vía del ferrocarril y la cercanía a la autopista generará oportunidades de negocio.

El financiamiento de esta nueva vía ferroviaria fue a través de un crédito bancario de Ferrovalle y para recuperar la inversión Wetzel apuesta a la operaciones de acarreo de material para la construcción de las pistas, además de las nuevas oportunidades para el movimiento de turbosina y la atención a parques industriales.

TURBOSINA POR FERROCARRIL

Al menos para los primeros dos años de operaciones del Nuevo Aeropuerto el abasto de turbosina, combustible para aviones, puede ser por ferrocarril, es una alternativa que se analiza en conjunto con el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México y Ferrovalle.

El director de Ferrovalle comentó que una alternativa para el uso del tren de carga que se construye es el abasto de turbosina, ya que se aprovechará la infraestructura existente, además es complicado y tardado conseguir los derechos de vía para construir un ducto.

Agregó que también se analiza la construcción de dos terminales para el almacenamiento de energéticos en la Ciudad de México, una posiblemente pueda ubicarse en la cercanía del Nuevo Aeropuerto.

Estos proyectos dependerán de la ubicación de los terrenos para desarrollarlos y de los socios interesados en participar, por ello, se analizan posibilidades de contar con una terminal de este tipo que pueda servir a toda la zona oriente, para Ecatepec y Nezahualcóyotl.

“Hay mucho terreno y área, tanto que se podría hablar de terminales intermodales, parques industriales y parques de almacenamiento y distribución de combustibles”, refirió Wetzel.

2017-08-24T12:22:19+00:00 agosto 24th, 2017|Comunicaciones y Transportes|