Fuente: La Jornada/ Javier Salinas

Con cuatro mesas de trabajo, integradas por diversas secretarías federales y pueblos afectados de los municipios de la región oriente y nororiente del estado de México, ayer inició el programa de restauración de los daños causados por la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco, el cual fue cancelado.

En las mesas se busca la restauración de las zonas afectadas por la explotación de las más de 180 minas en 19 municipios de donde se extraía material pétreo para la edificación de la terminal aérea, atender los conflictos por despojos de tierras, los daños por la devastación ecológica y escasez de agua potable e iniciar un proyecto de renovación hidrológica del Valle de México.

Tras la cancelación del NAIM en Texcoco por el Gobierno federal, los pueblos afectados por la edificación integrados en el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y la Plataforma Organizativa contra el NAIM, continuaron con sus demandas de restauración y resarcimiento de los daños causados.

José Espino Espinoza, investigador de la Universidad Autónoma Chapingo, informó que a la primera reunión intersecretarial en la Secretaría de Gobernación acudieron funcionarios de la Comisión Nacional del Agua, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, del gobierno mexiquense y una comisión de pueblos afectados para atender los asuntos relacionados con las afectaciones del NAIM en Texcoco.

El especialista en suelos afirmó que en la mesa agraria se pactó atender los despojos y compras irregulares de terrenos que fueron destinados para el NAIM, los cuáles se revisarán; en la mesa del agua se verán los despojos, las afectaciones y un proyecto de restauración hidrológica del Valle de México.

Destacó que se instaló otra mesa de desarrollo sustentable respecto a las afectaciones que ocasionó la explotación de más de 180 minas en más de 19 municipios de la región donde se extraía material pétreo para la edificación de la terminal área.

Se verá qué hacer con los lodos tóxicos que se siguen depositando en los socavones de las minas en los poblados de Tequesquinahuac, San Luis Huexotla y Tlaminca, en Texcoco, sin medidas ambientales adecuadas. Ahora ya no llevan los lodos de las pistas sino de los desazolves de los ríos La Compañía y Canal Central que traen de forma ilegal a las minas de Texcoco, dijo.

Recordó que en dichas minas de Texcoco, se depositaron más de 4 millones de metros cúbicos de lodos tóxicos que contienen boro, cloro, sodio y carbonatos y que fueron extraídos de la zona donde se construía el NAIM.